La presidenta de Radio Taxi Santander y otros siete taxistas han sido condenados por increpar y agredir a un conductor de Cabify en el aeropuerto Seve Ballesteros, en Santander. La resolución judicial, dictada tras alcanzarse un acuerdo entre las partes antes del juicio, les impone multas y el pago de indemnizaciones al perjudicado y al Servicio Cántabro de Salud.
Según la información difundida por Europa Press, el procedimiento no llegó finalmente a celebrarse como vista oral porque todos los encausados aceptaron las penas pactadas entre sus letrados, la acusación particular y el fiscal. La jueza decretó además la firmeza de la sentencia en el mismo acto.
Los hechos se remontan al aeropuerto de Santander, donde el conductor de Cabify acudió para prestar un servicio contratado y fue increpado por varios taxistas que se encontraban en la parada. En el desarrollo de la discusión, uno de ellos llegó a meter la cabeza por la ventanilla del vehículo y a escupir al conductor, mientras otros tres participaron después en la agresión.
Entre los condenados figura la presidenta de Radio Taxi Santander, Pilar Terán, a la que se atribuye haber sujetado al conductor por la espalda y propinarle un fuerte empujón. Dos de los otros acusados le dieron varios puñetazos y uno de ellos llegó a sujetarle por el cuello mientras el otro le golpeaba, según recoge el relato de hechos asumido en la conformidad.
La condena se articula por delitos leves de coacciones, lesiones y maltrato de obra. Tras el acuerdo, el delito de coacciones quedó rebajado a una multa de 480 euros para cada uno de los ocho procesados, con una cuota diaria de ocho euros durante dos meses.
Además, los dos taxistas que agredieron físicamente al conductor de Cabify deberán afrontar otra multa de 480 euros cada uno por un delito leve de lesiones. En el caso de Terán, la sanción asciende a 240 euros por un delito de maltrato de obra derivado del empujón que propinó a la víctima.
En conjunto, las multas oscilan entre los 480 euros que tendrán que abonar cinco de los acusados, los 720 euros que corresponden a Terán y los 960 euros impuestos a los dos taxistas que asestaron los puñetazos, a lo que se añade la indemnización de 1.450 euros para el perjudicado y otros 165 euros para el Servicio Cántabro de Salud por la atención médica prestada.
Antes del acuerdo, la Fiscalía pedía ocho meses de prisión para cada uno por un delito de coacciones, además de multas más elevadas para los dos taxistas que golpearon al conductor y para la presidenta de Radio Taxi Santander. Sin embargo, la calificación final redujo la gravedad de los hechos y evitó la celebración del juicio.
El episodio se produjo en el contexto de la tensión entre el sector del taxi y las plataformas de transporte con conductor, aunque la resolución judicial se limita a los hechos concretos ocurridos en el aeropuerto y a las responsabilidades penales y económicas derivadas de ellos.













