El Servicio de Urgencias del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla ha puesto en marcha esta semana un circuito digital que acorta los tiempos de atención y optimiza las esperas mientras se determina con mayor precisión lo que le ocurre al paciente. La medida, que ya está operativa desde el pasado lunes, consiste en un asistente virtual que se comunica con el paciente a través de mensajes de texto (SMS) a su móvil o al de su acompañante, desde el momento en que se registra en admisión hasta que abandona el servicio.
Cuando una persona entra en Urgencias, se registra como es habitual en la ventanilla y, minutos después, recibe el primer SMS. Ese mensaje contiene un cuestionario con preguntas sobre su historia clínica: motivo de consulta, episodios previos, último ingreso hospitalario y medicación que está tomando. La información se recoge antes de que el paciente entre en el box y se envía directamente al profesional, “lo que permite detectar señales de alarma y determinar con mayor profundidad lo que le ocurre al paciente”, según explica la Consejería de Salud.
El sistema no sustituye la valoración profesional ni modifica los criterios de atención, sino que complementa el proceso asistencial con datos aportados por el propio paciente, haciendo más segura la estancia en Urgencias. La Consejería recuerda que los SMS son comunicaciones oficiales del Servicio Cántabro de Salud (SCS) y que nunca solicitan datos bancarios ni pagos. En caso de duda, los usuarios pueden contrastar la información por los canales oficiales del SCS o de su centro de referencia.
El “agente de acompañamiento digital” que resta incertidumbre
Además del cuestionario clínico, entra en acción un segundo componente del circuito: un agente de acompañamiento digital. Se trata de otro asistente virtual, también vía SMS, que va informando al paciente en tiempo real de las pruebas que se le han realizado, de su situación clínica y de su ubicación dentro del hospital. El enlace a un visor web en el móvil permite consultar cada paso del proceso.
El objetivo de este acompañamiento es “restar incertidumbre, mejorar el estado de ánimo, generar empatía y acompañamiento”, y sobre todo “reducir la angustia y aportar tranquilidad en un área tan sensible como las urgencias”, según el comunicado oficial del Gobierno de Cantabria. Durante las pruebas piloto, el Servicio de Urgencias ha detectado que el método agiliza las consultas y convierte los tiempos de espera en momentos “proactivos, muy útiles para los profesionales”, recalcan desde Salud.
Urgencias recibe 100 pacientes más al día que antes de la pandemia
La implantación del circuito digital llega en un contexto de alta presión asistencial. Las Urgencias de Valdecilla reciben actualmente cien pacientes más al día que antes de la pandemia, lo que ha saturado el servicio y ha hecho necesario buscar fórmulas para mejorar los flujos de trabajo. La nueva herramienta no cambia la forma en que se prioriza la atención, que sigue basándose en el triaje por gravedad y no en el orden de llegada.
Cada paciente es atendido en función de su nivel de gravedad asignado por el profesional sanitario: desde la reanimación inmediata (triaje I) hasta las situações no urgentes (triaje V), pasando por emergencias que requieren atención en menos de 30 minutos y urgencias con espera de hasta dos horas. El circuito digital actúa en paralelo a este sistema, aportando información clínica temprana que ayuda a los profesionales a decidir con mayor rapidez y precisión.
Se extenderá a todos los hospitales y centros de salud de Cantabria
Esta iniciativa forma parte del Plan de Atención Digital Personalizada del Servicio Cántabro de Salud, que se desplegará progresivamente en todos los hospitales públicos y centros de salud de la región. La Consejería de Salud, dirigida por César Pascual, ya está probando un sistema similar en las unidades de Endocrinología y Salud Mental para el seguimiento de pacientes con diabetes y depresión.
En el caso de la diabetes, antes de la consulta la inteligencia artificial propone un “plan de acción” que el médico puede validar, ajustar o desestimar según su criterio clínico. El sistema recoge información sobre la evolución, síntomas, adherencia al tratamiento y otros aspectos relevantes, lo que ha permitido “reducir la variabilidad en la práctica clínica, reforzar la continuidad asistencial entre niveles y mejorar la comunicación entre profesionales y pacientes”.
En el caso de la depresión, el seguimiento se realiza mediante cuestionarios periódicos y comunicaciones previas a la valoración clínica, para detectar cambios relevantes y actuar con mayor rapidez si se identifican señales de empeoramiento. El proyecto contribuye, según la Consejería, a una atención “más segura, eficiente y de mayor calidad”.
Una solución tecnológica como “GPS clínico”
La consejería describe esta solución tecnológica como un “GPS clínico” que se integra con las historias clínicas electrónicas del SCS y permite un seguimiento remoto, continuo y seguro de los pacientes. El sistema anticipa posibles descompensaciones clínicas y facilita intervenciones tempranas por parte del equipo médico, mejorando la coordinación entre atención primaria y especializada.
El circuito digital no modifica los protocolos de actuación ni los criterios de derivación, pero sí optimiza el seguimiento y la atención a los pacientes, acortando y mejorando la seguridad durante los tiempos de atención en los casos de mayor espera. Este tipo de iniciativas responde a la necesidad de modernizar la atención sanitaria en un contexto de envejecimiento demográfico y aumento de la cronicidad, sin perder de vista la experiencia del paciente y su tranquilidad durante la espera.
La implantación en Urgencias de Valdecilla es la primera fase de un proyecto que, según el SCS, mejorará la atención en toda Cantabria y reforzará la transformación digital del sistema sanitario público regional. La Consejería asegura que los beneficios ya se están notando en la reducción de tiempos de espera y en la mejora de la percepción de los pacientes sobre el servicio.














