El Ayuntamiento de Santander cerrará también la plaza de Pombo, incluido el tiovivo instalado en el entorno, después de haber ordenado el cierre completo del aparcamiento subterráneo situado bajo la plaza para avanzar en el análisis de la estructura y en las actuaciones que puedan ser necesarias para resolver el problema detectado.
La medida, anunciada por la alcaldesa, Gema Igual, busca acotar la zona para impedir el acceso de vehículos y evitar también la presencia de peatones en el espacio mientras se realizan los estudios técnicos, con el fin de que los trabajos se desarrollen con normalidad y sin interferencias. Según explicó, la prioridad municipal es la seguridad, especialmente después de que los informes hayan revelado nuevas afecciones en el parking más allá de las inicialmente detectadas.
El cierre del aparcamiento subterráneo se ordenó tras los últimos informes de la concesionaria, Empark, que apuntan a que las patologías estructurales no se limitan a la zona central sobre la que se estaba trabajando, sino que presentan una mayor extensión dentro de la instalación. Por ese motivo, los técnicos consideran imprescindible vaciar por completo el recinto y disponer de toda la superficie diáfana para llevar a cabo una evaluación exhaustiva de la estructura, la superficie y el forjado.
La clausura se produce además después de que en enero se detectaran las primeras grietas y de que, en febrero, el Ayuntamiento optara por vallar parcialmente el aparcamiento e inhabilitar 20 plazas. Sin embargo, la evolución de los estudios ha llevado ahora a un cierre total del parking, construido en 1988 durante la transformación y peatonalización del entorno de la plaza.
En las próximas horas, el Consistorio tiene previsto reunirse con los titulares de los 139 abonos de residentes para ofrecerles distintas alternativas de estacionamiento mientras permanezca cerrado el aparcamiento de Pombo. La propia alcaldesa señaló que, tras decretarse el cierre completo, apenas quedaban unos 70 vehículos en el interior de la infraestructura.
La decisión de extender el cierre a la propia plaza responde también a la voluntad de evitar aglomeraciones y a la necesidad de que el espacio quede libre de obstáculos durante las labores de inspección y posible reparación. En ese sentido, el Ayuntamiento ha insistido en que no se permitirá el acceso de peatones ni de vehículos al recinto hasta que concluyan los análisis de la estructura.
El asunto ha generado también reacciones políticas. El PSOE de Santander ha expresado su “enorme preocupación” por una situación que considera consecuencia del abandono y la falta de mantenimiento durante años, mientras cuestiona las consecuencias que el cierre tendrá para los vecinos y usuarios del parking. Desde el Ayuntamiento, en cambio, se defiende que la decisión se ha tomado por criterios estrictamente técnicos y de seguridad, ante la necesidad de analizar a fondo el alcance real de las patologías detectadas.
Con la plaza ya acotada y el aparcamiento clausurado, el siguiente paso dependerá de los estudios que elaboren los calculistas y de las conclusiones del proyecto que finalmente se ejecute para resolver el problema estructural. Por ahora, el Consistorio da por hecho que la intervención deberá abarcar tanto el subsuelo como la superficie de la plaza si así lo aconsejan los técnicos.













