El Gobierno de Cantabria ha adjudicado la construcción del complejo de piscinas recreativas de Ruente a la empresa Construcción Integral Vivid S.L. por un importe de 842.656 euros. La actuación supone dar el paso definitivo a un proyecto largamente demandado en el valle de Cabuérniga, donde la nueva instalación aspira a convertirse en un equipamiento deportivo y de ocio de referencia para los municipios de la zona.
Se trata de la primera infraestructura de este tipo que se levantará en el valle y su objetivo es prestar servicio comarcal a una población cercana a los 14.000 vecinos de Ruente, Cabuérniga, Los Tojos y Mazcuerras. El Ejecutivo autonómico enmarca esta inversión en el compromiso adquirido por la presidenta, María José Sáenz de Buruaga, con los alcaldes y con los residentes de la zona, que desde hace tiempo venían reclamando unas piscinas públicas adaptadas a las necesidades del territorio.
La obra cuenta con un plazo de ejecución de ocho meses, por lo que la previsión del Gobierno es que el complejo pueda entrar en funcionamiento en 2027. La financiación corre a cargo de la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte, que ha impulsado una intervención concebida no solo como un espacio de baño estival, sino también como una dotación complementaria para la oferta de ocio y deporte del valle de Cabuérniga.
El proyecto contempla la construcción de una piscina para adultos y otra infantil, además de tres vestuarios, uno de ellos accesible. También incluye la urbanización e iluminación del entorno, con el fin de dotar al recinto de unas condiciones adecuadas de uso y seguridad. En la documentación difundida por el Ejecutivo se especifica que la instalación se levantará sobre una parcela de 1.045 metros cuadrados situada junto al Ayuntamiento de Ruente y a la pista deportiva del municipio.
La piscina de adultos tendrá un vaso de 20 por 12,50 metros, con una profundidad que oscilará entre 1,2 y 1,5 metros, y dispondrá además de un elevador hidráulico para facilitar el acceso a personas con movilidad reducida. Por su parte, el vaso infantil tendrá un diámetro de 5 metros y una profundidad de entre 0,40 y 0,50 metros. En ambos casos, el diseño prevé playas perimetrales de gres porcelánico antideslizante y medidas de protección del entorno para garantizar la privacidad y la seguridad del recinto.
El nuevo edificio de vestuarios ocupará una superficie de 70,70 metros cuadrados y se integrará en la estética del entorno mediante materiales como madera laminada en la cubierta y piezas de sillería en esquinales y huecos. Junto a ello, el proyecto incorpora caminos interiores para acceder a las piscinas y a los vestuarios, el refuerzo de la iluminación y el cerramiento de la zona de la piscina infantil.
La actuación incluye también medidas específicas vinculadas a la proximidad de la carretera autonómica CA-180, con intervenciones dirigidas a mejorar la seguridad vial en el entorno inmediato. Desde el Gobierno se subraya que el complejo se desarrollará en un espacio próximo al núcleo urbano y rodeado de atractivos naturales, con la intención de que se convierta en un equipamiento útil para los vecinos y al mismo tiempo compatible con el paisaje del municipio.
El proyecto fue sacado a licitación en septiembre de 2025 con un presupuesto cercano a los 700.000 euros, una cuantía que finalmente ha quedado elevada tras la adjudicación hasta los 842.656 euros. En aquel momento, el Ejecutivo ya presentaba la iniciativa como una respuesta a una demanda histórica del valle y como una pieza más dentro de su estrategia para reforzar los servicios públicos en las comarcas del interior.













