El Racing consolidó su condición de líder de LaLiga Hypermotion al superar con claridad a la Sociedad Deportiva Huesca por 4‑2 en el Sardinero, en un partido marcado por la capacidad de reacción, el nivel de ejecución en ataque y la fuerza colectiva para resistir los embates finales del rival. La victoria permite al conjunto cántabro alcanzar los 72 puntos tras la trigésima octava jornada, confirmando que el curso 2025‑26 está resultando más sólido en rendimiento que el anterior en el mismo tramo final de la competición.
El partido arrancó con el mismo guion que el Racing venía queriendo evitar en las últimas semanas: el gol inicial en contra. En el minuto 5, un córner lanzado por la SD Huesca se tradujo en un remate de Sielva que venció a Eriksson, adelantando a los azulgranas por 0‑1 y obligando a los verdiblancos a salir de una posición de inferioridad desde los primeros compases. La reacción no se hizo esperar, el equipo de José Alberto comenzó a mover el balón con más verticalidad, buscando fisuras en la zaga visitante, aunque el 1‑0 inicial quedó aislado en el marcador durante un primer tramo en el que el Racing generó más sensación de dominio que de ocasiones nítidas.
Tras un cuarto de hora, una falta lanzada por Andrés encontró a Manu Hernando, que remató por encima del travesaño. El central, pocos minutos después, sufrió un golpe fortuito con Mantilla en un duelo aéreo, tuvo que ser atendido y finalmente fue sustituido por Javi Castro, un cambio obligado que obligó a reajustar la línea de defensa en el minuto 24. El Racing siguió proyectando ataque a través de Andrés, Canales, Maguette y Guliashvili, pero Dani Martín, el portero oscense, emergió como uno de los principales protagonistas de la primera parte, despejando un disparo de Andrés tras una buena internada por el costado izquierdo y rechazando el posterior remate de cabeza de Guliashvili tras un córner.
Las mejores opciones de igualar llegaron ya en el tramo de añadido, primero un gran disparo de Andrés, perfectamente medido desde el interior del área, que se topó con Dani Martín, y luego el rechace en el larguero por parte de Guliashvili, cuando el estadio ya se preparaba para el 1‑1; acto seguido, una nueva triangulación entre Andrés y Vicente culminó en un disparo colocado del extremo de Derio que el meta aragonés volvió a desviar
En el intermedio, José Alberto dio entrada a Villalibre por Maguette, mientras Canales pasó a ocupar una posición más retrasada en el doble pivote, reforzando la estructura de salida. La reconfiguración dio fruto casi de inmediato: en la primera pelota que tocó en el Sardinero, Villalibre cabeceó a la red un centro de Gustavo Puerta desde la banda izquierda, inaugurando el marcador para el Racing con el 1‑1 justo tras el inicio del segundo tiempo. El gol, el número 14 de Villalibre en el campeonato, sirvió de catapulta anímica para el equipo y para una afición que celebró el “Día de la Madre” con el brío de un equipo que empieza a creer en la posibilidad de un ascenso que se ha ido perfilando con el paso de las jornadas.
El 2‑1 llegó en el minuto 53, fruto de una asistencia magistral de Vicente al espacio de la izquierda, que Mantilla se encargó de transformar en gol con un disparo que se coló entre las piernas de Dani Martín. La remontada estaba servida y el Racing comenzó a mostrar su “colmillo ofensivo”, buscando ampliar la renta con nuevos acercamientos a la portería rival. Andrés, asistido de nuevo por Guliashvili, y Vicente, tras un balón filtrado, pusieron a prueba un segundo y un tercer vez a Dani Martín, que siguió destacando como el jugador más determinante del equipo visitante en el plano defensivo.
Pese a la resistencia de la SD Huesca, el 3‑1 llegó en el 66 tras una gran acción colectiva en la que se combinaron Villalibre, Vicente y Andrés, cerrando el delantero de Aguadulce la jugada con un remate que se coló ante el desamparo de Dani Martín y que lo situaba ya en 20 goles en la edición 2025‑26, una de las cifras más destacables de la liga de plata. El Racing, ya con 3‑1 en el marcador, invitaba a la relajación, pero el colegiado Germán Cid consultó el VAR y señaló penalti a favor de la SD Huesca por una mano de un defensor verdiblanco, que fue transformado por Sielva en el 3‑2 en el 71.
Tocaba sufrir de nuevo, pero el banquillo racinguista volvió a reaccionar con la entrada de Damián por Guliashvili, mientras Álvarez, por el lado de la SD Huesca, veía la tarjeta roja en el 75, dejando a los aragoneses con un futbolista menos. Aun en inferioridad, el Racing gestionó con inteligencia la presión visitante, aprovechando la expulsión para reforzar el bloque de presión media y reducir el riesgo de contragolpes, con Mantilla y Vicente saliendo del terreno en los 83 para que Sangalli y Facu asumieran el peso de la zona central.
La afición vivió la apoteosis en el añadido: Jaime Mata, que entraba en sustitución de Andrés, se estrenó con la camiseta racinguista al aprovechar el rechace del poste provocado por un disparo de Villalibre, firmando el 4‑2 definitivo en el 90+5. El gol desató la euforia en el Sardinero, donde cerca de 22.000 espectadores, incluidos unos 150 desplazados oscenses, disfrutaron de un escenario de fiesta que se prolongó hasta el pitido final, con bufandas al aire y un elogiado cierre de la zona familiar junto al equipo.
En la rueda de prensa posterior, el entrenador José Alberto dedicó la victoria “a todas las madres”, celebrando el Día de la Madre en el escenario de sus hinchas, y admitió que “nos costó entrar, pero al final de la primera parte y en la segunda conectamos”. El técnico valoró que “es muy complicado ganar y encadenar victorias en esta categoría”, y subrayó que “lo que más seguridad me da en esta recta final es ver al equipo”. El propio técnico adelantó que el enfoque en las próximas semanas pasará por “seguir siendo los mejores” y que el primer paso de la recta final será el partido ante el Leganés, el domingo 10, en el estadio de Butarque, a partir de las 16:15 horas.
Con 72 puntos, una ventaja de la que se aprovecha para mirar hacia adelante y la estabilidad de haber sellado una remontada de líder ante un rival directo, el Racing deja el 4‑2 ante la SD Huesca como un hito más en la campaña que puede terminar en el regreso a Primera, una aspiración que, tras el triunfo en El Sardinero, se siente cada vez más cercana para la plantilla y la afición.













