El Rayo Cantabria puso fin al curso 2025‑26 de forma positiva al imponerse por 3-4 a la Sociedad Deportiva Sarriana en el Estadio A Ribela, cerrando así la temporada fuera de casa con una victoria que se ha convertido en el epílogo deportivo de la campaña del filial racinguista. El triunfo, conseguido en tierras gallegas, permite al equipo rayista sumar sus últimos tres puntos y rubricar una clasificación que le sitúa en la novena posición del Grupo I de Segunda Federación, con un total de 48 puntos en el casillero general.
Desde el inicio del encuentro, el Rayo Cantabria se mostró como un equipo ordenado, capaz de alternar el manejo del balón con una presión eficaz sobre la salida de balón de la SD Sarriana, que entraba en el partido con la obligación de vencer para mantener alguna esperanza de permanencia, aunque ya partía de una situación de descenso prácticamente consumado. Los verdes combinaron líneas de presión media con transiciones rápidas hacia la zona de tres cuartos, generando ocasiones que finalmente se materializaron en goles, contribuyendo a un marcador abierto que reflejó la intensidad de ambos conjuntos.
El partido se desarrolló con un ritmo alto, con alternancia de dominio entre los dos equipos y un marcador que se fue moviendo en varias fases del encuentro, hasta que el Rayo Cantabria logró establecer una renta que supo gestionar en los tramos finales. Tras el primer tiempo, el conjunto verdebLANCO se marchaba al descanso con ventaja, un resultado que se tradujo en confianza para afrontar la segunda mitad y que configuró la base sobre la que el equipo de Santander construyó el cierre de la pizarra definitiva.
En la segunda parte, la SD Sarriana reaccionó con ímpetu, apretando la presión y creando situaciones de peligro que obligaron a la defensa cántabra y al portero a extremar la concentración, pero el Rayo Cantabria resistió los embates sin perder la referencia del resultado. La capacidad de mantener el orden colectivo, cerrar líneas de juego interior y adelantar la salida de balón cuando se lo exigía el ataque local, permitió al filial racinguista extinguir el rearme de los de Ribela y mantener el 3-4 hasta el pitido final del colegiado.
Con esta victoria, el Rayo Cantabria finiquita una campaña en la que ha transitado por la zona media de la tabla, alternando fases de irregularidad con dinámicas de buen juego y de resultados positivos, consolidándose finalmente en la novena posición del Grupo I de Segunda Federación. El punto y final ante la SD Sarriana sirve también de cierre emocional para un grupo de futbolistas que, entre titulares, rotaciones y jóvenes de la cantera, ha pasado por la categoría y ha dejado constancia de la capacidad competitiva del equipo verdiblanco fuera de casa.
En el otro lado del césped, la SD Sarriana consumó su descenso a Terceira Federación tras la derrota, cerrando una sola temporada en la Segunda RFEF marcada por cambios de dirección técnica, altibajos futbolísticos y una exigencia de permanencia que finalmente no pudo cumplimentar. Para el Rayo Cantabria, en cambio, el 3-4 de Ribela no solo supone la conclusión de la campaña con una sensación de satisfacción, sino también un parámetro de referencia para la próxima temporada, en la que el filial del Racing tendrá que rearmarse con incorporaciones, ajustes de plantilla y proyección de cantera.













