El Gobierno de Cantabria se ha adherido a la campaña puesta en marcha por el Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) para advertir a la ciudadanía sobre los riesgos asociados a los anuncios publicitarios falsos en internet, una práctica cada vez más utilizada por los ciberdelincuentes para engañar a usuarios y consumidores.
La iniciativa, difundida este domingo, persigue reforzar la prevención frente a fraudes digitales que se camuflan en portales, plataformas y publicaciones promocionales aparentemente legítimas, pero que en realidad pueden conducir a la suplantación de páginas, a la captación de datos personales o a la realización de pagos por productos y servicios inexistentes. En este contexto, el Gobierno regional se suma al mensaje de prudencia impulsado por el INCIBE para que la población extreme las precauciones antes de interactuar con este tipo de contenidos en la red.
La campaña incide en la necesidad de comprobar con atención la procedencia de los anuncios, desconfiar de ofertas excesivamente ventajosas y evitar facilitar información sensible en páginas que no ofrezcan garantías suficientes. El objetivo es reducir la exposición de los usuarios a técnicas de fraude cada vez más sofisticadas, especialmente en entornos de compra online y en espacios donde la apariencia comercial puede inducir a error.
En paralelo, el Instituto Nacional de Ciberseguridad recuerda que cuenta con un servicio gratuito, confidencial y personalizado de ayuda en ciberseguridad, dirigido tanto a ciudadanos como a empresas y menores, accesible a través del teléfono 017 y de otros canales de contacto. Esta línea de asistencia forma parte de los recursos de apoyo disponibles para resolver dudas y orientar a quienes hayan detectado un posible intento de estafa o necesiten asesoramiento preventivo.
La adhesión del Ejecutivo cántabro a esta campaña se enmarca en un contexto en el que las estafas digitales siguen ganando peso en la actividad delictiva, con un impacto creciente en particulares, profesionales y empresas. Por ello, las administraciones insisten en la importancia de la prevención, la información y la denuncia temprana como herramientas clave para frenar este tipo de fraudes.












