Cantabria vivió ayer lunes una nueva jornada de alta tensión en los montes, con 20 incendios forestales provocados que mantienen en vilo al dispositivo regional de extinción, según ha detallado el director general de Montes y Biodiversidad, Ángel Serdio, en un audio remitido a los medios. De esos fuegos, cuatro permanecen en fase de controlado –en los municipios de Luena, Peñarrubia, Ramales de la Victoria y Selaya–, mientras que dos siguen activos en Arredondo y Ruesga, aunque el operativo no ve comprometida su capacidad de respuesta pese a las condiciones adversas.
Serdio ha insistido en que persisten las circunstancias meteorológicas desfavorables, con vientos del sur que avivan las llamas y facilitan la acción de los incendiarios, que no cejan en su empeño de prender fuego al monte. Por ello, la Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente mantiene activo el nivel máximo de alerta del Operativo de Lucha contra Incendios Forestales (OILF) en toda la región, al menos hasta el próximo jueves, con todas las cuadrillas, medios aéreos y brigadas en máxima disposición.
Detalles de los focos y respuesta del operativo
El responsable autonómico ha valorado que, si bien los parámetros actuales no superan la capacidad de extinción disponible, la situación exige vigilancia extrema ante las previsiones de viento que se prolongan. Los incendios controlados –Luena, Peñarrubia, Ramales y Selaya– han requerido labores intensas de refresco y vigilancia perimetral para evitar rebrotes, una tónica habitual en esta campaña de alto riesgo. En Arredondo y Ruesga, los focos activos concentran los mayores esfuerzos, con bomberos forestales trabajando en condiciones complicadas por el terreno y el viento.
Esta oleada de 20 siniestros se suma a la problemática de febrero, marcada por más de 200 fuegos en la región, muchos intencionados, que han puesto a prueba la resistencia del OILF. Serdio ha recordado en declaraciones previas que el retorno de los vientos del sur ha reactivado la «vuelta a las andadas de los incendiarios», como ya ocurrió el domingo con nueve fuegos, tres de ellos en Ruesga y Soba –coincidiendo con algunos de los actuales–.
Alerta máxima prorrogada por Aemet y Gobierno
Las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) confirman el panorama negro: vientos persistentes al menos hasta jueves, con temperaturas anómalas y riesgo alto o muy alto de nuevos focos en todas las comarcas forestales. El Gobierno ha optado por no bajar la guardia, desplegando la totalidad del dispositivo: 36 cuadrillas de bomberos forestales, brigadas de refuerzo del Ministerio y medios helitransportados listos para actuar.
Desde el 112 Cantabria se apela a la ciudadanía para denunciar cualquier indicio de piromanía, clave en una región donde el 100% de estos incendios son provocados, según patrones repetidos. Alcaldes de zonas afectadas, como en campañas pasadas en Vega de Pas, Soba o Anievas, claman por más medios preventivos y autorizaciones para quemas controladas, pero el foco ahora es la extinción inmediata.












