Granada se confirma como la pesadilla eterna del Racing. Catorce visitas al Nuevo Los Cármenes, cero triunfos desde 1945/46, y ayer domingo otra derrota por la mínima (1-0) que deja a los verdiblancos con 44 puntos en lo alto de la tabla, pero con un sabor amargo. El gol de José Arnaiz en el minuto 31 castigó las imprecisiones cántabras, que no lograron ni empatar pese a intentarlo hasta el final. Líder aún, pero con la lección de que hasta el colista con aspiraciones puede complicarlo todo si Los Cármenes ejerce su embrujo magnético.
José Alberto apostó por dos novedades respecto al once que venció en Riazor hace una semana: Marco Sangalli en el lateral derecho por el sancionado Mantilla, y Giorgi Guliashvili arriba como ‘9’ reinterpretado. El Racing tomó la posesión inicial, pero el Granada, dirigido por Pacheta y con exverdiblancos como Luca Zidane y Sergio Ruiz al mando, picó rápido. En el minuto 2, una internada por derecha acabó en intervención clave de Ezkieta.
El partido equilibrado vio respuestas alternas: Canales probó de lejos, Ezkieta repelió un nazarí, Andrés Martín forzó al portero local poco antes de que Guliashvili sacara un córner con un zurdazo peligroso –la más clara del primer acto–. Pasada la media hora, en un intercambio de golpes, Arnaiz abrió el marcador tras un saque rápido de banda que pilló mal parada la zaga verdiblanca, Diallo mareó a Pablo Ramón y la puso con rosca al palo largo.
No paró ahí la mala fortuna, en el 42′, Pablo Ramón se lesionó muscularmente al despejar por banda y dejó su puesto a Manu Hernando, sumando su quinta amarilla para ‘limpiar’ ante el Mirandés. Al descanso, 1-0 y José Alberto moviendo ficha con Suleiman por Damián.
Segunda parte de sufrimiento verdiblanco
La reanudación arrancó con Ezkieta salvando un mano a mano de Pascual –recién entrado por Petit–. José Alberto reaccionó con Manex Lozano y Mario García por Guliashvili (discreto) y un cojeante Salinas. El Racing ganó terreno, al 60′, Ezkieta sacó rápido a Suleiman, Vicente filtró largo a Andrés, que controló y mandó por encima.
Pero el líder fue irreconocible, encorsetado y sin bagaje ofensivo. Luca Zidane sonrió ante la falta de ocasiones, rozando incluso la cantada tradicional contra su exequipo. Maguette entró por Sangalli al 78′, Gustavo Puerta ganó rol, pero nada cambió. Un tiro raso de Canales al 88′ fue lo más cerca del empate. Tres minutos de añadido confirmaron el 1-0 inamovible.
En rueda de prensa, José Alberto no endulzó: «Hemos estado mal, imprecisos, incómodos, con poco bagaje ofensivo para lo que somos. Me da rabia sobre todo por la gente que vino de Santander, a 700 km». Admitió solo dos ocasiones claras –Guliashvili y Andrés–, el gol evitable por el saque de banda, y que la lesión de Ramón condicionó, pero sin excusas: «No hay que poner paños calientes, hay que aprender y seguir adelante». Granada, justo vencedor, respira en la tabla.
Si Hemingway fuera racinguista, no elegiría Granada como la ciudad española imprescindible. Catorce visitas, sin goles propios desde 1980, luz apagada para los montañeses. Uno de los peores partidos de la temporada –quizá el peor–, pero líder intacto. Que sea accidente, lección antes del lunes 9 (20:30h) ante el Mirandés en El Sardinero. Custodio podría titular su secuela: ‘Granada oscura para el Racing’.
Granada CF: Luca, Alcaraz, Lama, Alemañ (Izan, 80), Petit (Jorge Pascual, 46), José Arnaiz (Rodelas, 72), Sergio Ruiz, Pablo (Sola, 65), Diallo, Williams y Óscar (Casadesús, 80).
Racing: Ezkieta, Sangalli (Maguette, 78), Pablo Ramón (Manu Hernando, 42), Facu, Salinas (Mario García 58); Gustavo Puerta, Damián (Suleiman, 46), Canales, Andrés, Vicente; Giuliashvili (Manex Lozano, 58).
Árbitro: Miguel González (asturiano). Amonestó a los verdiblancos Pablo Ramón, Suleiman, Facu y Gustavo Puerta, así como a los locales Diallo, Sergio Ruiz, Williams, Óscar y Rodelas.
Gol: 1-0. Minuto 32. José Arnaiz.
Incidencias: vigésima cuarta jornada de LaLiga Hypermotion 2025/26. Nuevo Los Cármenes. 11.673 espectadores, entre los que había 400 racinguistas. Ambos conjuntos y el trío arbitral portaron el brazalete verde de la Asociación Española Contra el Cáncer.













