El grupo municipal de Izquierda Unida en Santander ha registrado una enmienda a la totalidad contra el proyecto de Zona de Bajas Emisiones (ZBE) aprobado inicialmente por el equipo de gobierno. La formación considera que la propuesta es “estructuralmente insuficiente y socialmente injusta”, al carecer de rigor técnico, excluir a barrios periféricos y castigar, en su opinión, a los vecinos con menos recursos.
El concejal de IU, Keruin Martínez, ha denunciado que el plan se apoya en datos de calidad del aire “incompletos y opacos” y que no contempla alternativas previas para quienes no pueden costearse un coche eléctrico ni dependen del centro. A su juicio, esto “abre una brecha social y territorial” entre barrios y refuerza las desigualdades. También ha criticado que las restricciones de acceso solo estén vigentes de lunes a viernes en horario diurno, lo que, según defiende, desplaza el tráfico a noches y fines de semana, agravando problemas en zonas sensibles como Cañadío o Peña Herbosa.
La enmienda de IU cuestiona además la ausencia de un análisis global de movilidad, que debería incluir inventario del parque automovilístico, estudios de transporte urbano y estacional o reparto de mercancías. Tampoco ve avances en la creación de entornos escolares seguros, un compromiso municipal adquirido en la pasada legislatura y aún sin cumplir. Para Martínez, la propuesta “nace sin financiación estable, sin compromisos medibles y sin músculo social ni ambiental”.
Como alternativas, la formación plantea reforzar la red de autobuses, garantizar la intermodalidad, publicar datos ambientales verificables y vincular la ZBE a una estrategia transversal de movilidad, urbanismo y fiscalidad. También pide medidas específicas en colegios, con reducción de velocidad y ampliación de aceras. “Una ZBE bien diseñada debe mejorar la vida de todos los vecinos y no convertirse en una medida estética que solo genere más desigualdad”, ha concluido el edil.













