El Gobierno de Cantabria ha informado este martes de que los análisis practicados a las aves silvestres aparecidas sin vida en la ría de San Martín, en Suances, no han sido concluyentes para establecer el origen de la mortandad. Aunque la sintomatología observada en los ejemplares encaja con un cuadro de botulismo aviar, las pruebas de laboratorio no han permitido aislar de forma definitiva la toxina botulínica ni confirmar la presencia del agente causal en cantidad suficiente para cerrar el diagnóstico.
La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación ha detallado en un comunicado que se han investigado seis posibles causas: gripe aviar, enfermedad de Newcastle, fiebre del Nilo Occidental, botulismo, salmonelosis y pasteurelosis. Las pruebas realizadas mediante técnicas de PCR para detectar gripe aviar, Newcastle y fiebre del Nilo han dado negativo, lo que descarta “de manera concluyente” la presencia de estas enfermedades en las aves analizadas. Los análisis para identificar pasteurelosis también han resultado negativos.
En el caso de la salmonella, los laboratorios sí han logrado aislar la bacteria, pero los especialistas consideran que este hallazgo “no explica la mortalidad observada”. Además, los síntomas que presentan los ejemplares recogidos “no son compatibles con un proceso de mortalidad aguda por esta causa”, según ha precisado el Ejecutivo regional.
Respecto al botulismo, desde la Consejería han señalado que la sintomatología observada en los animales apuntaba inicialmente hacia un posible episodio de esta enfermedad, ya que entre los signos detectados figuraban parálisis flácida, incapacidad para mantenerse erguidos y sintomatología nerviosa compatible con este cuadro. No obstante, pese a que los indicios clínicos eran compatibles con el botulismo, los análisis realizados no han logrado aislar de forma “concluyente” la toxina botulínica responsable de la enfermedad, ni confirmar la presencia del agente causal en cantidad “suficiente” para establecer un diagnóstico “definitivo”.
El comunicado añade que las condiciones registradas este verano en algunas zonas de la ría de San Martín “podrían haber favorecido” el desarrollo de este tipo de procesos, aunque los resultados analíticos obtenidos “no permiten confirmarlo”. Ante esta situación, la Consejería ha anunciado que continuará las labores de vigilancia sanitaria sobre la fauna silvestre y mantendrá el seguimiento de la situación en coordinación con los servicios veterinarios especializados, con el objetivo de garantizar una “rápida detección” de cualquier incidencia que pudiera afectar a la salud animal o al medio natural.
Hasta la fecha, los agentes del Medio Natural han recogido 44 aves muertas en la ría desde el pasado 8 de agosto. El último recuento elevó la cifra de 39 a 44 ejemplares tras la retirada, el pasado viernes, de cinco nuevos animales: cuatro patos azulones y una gaviota. Además, cinco gaviotas reidoras, también afectadas y rescatadas con vida, han sido tratadas en el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre y posteriormente devueltas a su hábitat.
La consejera de Desarrollo Rural, María Jesús Susinos (PP), ha comparecido en varias ocasiones ante la prensa para informar sobre la evolución de los análisis. En sus últimas declaraciones, ha insistido en que, cuando se tengan los resultados que faltan, se comunicarán de inmediato. Mientras tanto, el Ejecutivo regional mantiene la expectativa de recibir “en breve” los informes definitivos de los laboratorios externos en los que se están realizando los cultivos para detectar botulismo, salmonella y pasteurela.
Por su parte, el Ayuntamiento de Suances ha defendido que el estuario está “limpio” tras las lluvias recientes y que el agua es “apta” para el baño, según han certificado los análisis diarios. La concejala de Medio Ambiente, Ana Belén Santiago (PSOE), ha restado importancia a la conveniencia de celebrar eventos en la ría sin conocer aún la causa de la mortandad, al considerar que, de confirmarse el botulismo, este “no afecta a las personas”. La edil ha asegurado que, gracias a las precipitaciones de los últimos días, la situación parece haberse estabilizado y “ya no están apareciendo aves”.














