La alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP), ha asegurado este martes que respeta “absolutamente” las denuncias lanzadas por cinco asociaciones de vecinos que, en un comunicado conjunto difundido este domingo, pusieron el foco en el “deterioro” que atraviesa la ciudad, la acumulación de suciedad en las calles y una pérdida de calidad de vida que, a su juicio, deja a la urbe “enferma”. Frente a ese diagnóstico, la regidora ha defendido que Santander “está viva” y ha subrayado que desde el Ayuntamiento se mantiene “una escucha activa” de lo que plantean las entidades vecinales, aunque ha recordado que también hay residentes que “no se sienten representados” por esas plataformas.
En sus declaraciones a los medios, realizadas tras una reunión con el director general de Faro Santander, Daniel Vega, en Enclave Pronillo, Igual ha incidido en que en el municipio hay alrededor de 60 asociaciones de vecinos, pero solo cinco se han unido para “criticar” al Consistorio. Aun así, ha calificado de “totalmente válido y lícito” que expresen lo que “no les gusta” de la gestión municipal y ha añadido que “es lo que tienen que hacer”, mostrando su comprensión ante sus reivindicaciones.
La mandataria local ha insistido en que el equipo de Gobierno “escucha” tanto a las asociaciones como a “todos los vecinos”, con el objetivo de “mejorar la ciudad día a día”. En ese sentido, ha reconocido que la recogida viaria “no era la ideal”, pero ha destacado que, desde hace dos meses, el Ayuntamiento cuenta con un nuevo contrato de limpieza dotado con 25 millones de euros y con “todos los medios” desplegados para que la situación mejore en el plazo de un año.
Según la alcaldesa, tras esos dos primeros meses de vigencia del nuevo servicio ya se aprecian avances: han llegado contenedores nuevos, están operativos los puntos limpios móviles y se está realizando una limpieza “más exhaustiva” en algunas zonas. Para Igual, la reivindicación de estas asociaciones —a las que, ha dicho, “siempre les he dicho que tienen razón”— está “en vías de solución”.
Más allá de la limpieza, la regidora ha enumerado otras partidas e iniciativas que, a su juicio, reflejan la apuesta del Ejecutivo por la mejora urbana: un contrato de Parques y Jardines por encima de los 11 millones de euros, otro de vialidad destinado al bacheo y a las aceras que supera los 3 millones, y varias regeneraciones integrales de barrios, como las del Paseo de Altamira, el Grupo Velarde o la Amistad. “Esa es la manera de ir gestionando una ciudad”, ha resumido.
Igual ha concluido asegurando que, desde la Concejalía de Barrios, existe un contacto “absoluto” con todos los vecinos y asociaciones, y ha negado que haya “cortada la comunicación con ninguno de ellos”. Con ese mensaje ha cerrado su respuesta a las críticas vecinales, reafirmando la idea de que Santander “está viva” y de que el Ayuntamiento trabaja para atender las demandas de los residentes.
Las cinco asociaciones que firman el escrito crítico son la Asociación de Vecinos Amigos de Cazoña, la Asociación de Vecinos de Cueto, la Asociación Ciudadana en Defensa de El Sardinero, la Asociación de Vecinos Pombo-Cañadío-Ensanche y la Asociación de Vecinos San Joaquín. Su comunicado pedía, además de señalar los problemas detectados, abrir un debate sobre el modelo de futuro de la ciudad.














