La Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria ha adjudicado las obras para la construcción de una nueva marquesina en la localidad de Pámanes, dentro del municipio de Liérganes. El contrato, dotado con un importe de 40.727 euros, tiene como objetivo mejorar las condiciones de seguridad, comodidad y accesibilidad de los usuarios que utilizan el transporte público por carretera en esta zona de la región.
La actuación se llevará a cabo en la parada de autobús ya existente, situada en la rotonda que conecta la carretera nacional N-634 con la autonómica CA-160, un punto estratégico que da servicio a vecinos de Pámanes y de otras localidades cercanas. Según ha informado el Ejecutivo regional en una nota de prensa, la nueva marquesina contará con un diseño de estilo urbano y será de tipo mixto, combinando materiales de metal y madera en su estructura.
En cuanto a sus dimensiones, la marquesina tendrá 4 metros de ancho y 1,90 metros de altura, lo que permitirá ofrecer un espacio cubierto suficiente para que varios usuarios puedan esperar el autobús de forma protegida frente a las inclemencias meteorológicas. Además de la instalación de la propia marquesina, las obras incluirán una ampliación de la acera en el entorno de la parada, con el fin de cumplir con las condiciones básicas de accesibilidad y no discriminación para el acceso y utilización de los espacios públicos urbanizados.
El consejero de Fomento, Roberto Media, ha destacado que esta actuación responde al compromiso del Gobierno autonómico de proporcionar a los viajeros del transporte público regular “un lugar cómodo y seguro donde realizar la espera de los autobuses”. En este sentido, la nueva infraestructura no solo mejora la experiencia del usuario, sino que también refuerza la apuesta por un transporte público más atractivo y accesible, en línea con las políticas de movilidad sostenible que promueve el Ejecutivo regional.
La adjudicación de esta obra se enmarca en el plan de mejoras de infraestructuras de transporte que la Consejería de Fomento viene desarrollando en los últimos meses en distintos puntos de Cantabria. La instalación de marquesinas modernas y accesibles, junto con la adecuación de las aceras y entornos de las paradas, forma parte de las acciones destinadas a incrementar la calidad del servicio de transporte por carretera y a fomentar su uso como alternativa al vehículo privado.
Con esta intervención, el municipio de Liérganes suma una nueva infraestructura que beneficia directamente a sus habitantes, especialmente a aquellos colectivos más vulnerables o con dificultades de movilidad, como personas mayores, usuarios con discapacidad o familias con niños pequeños. La accesibilidad universal en el transporte público es uno de los ejes prioritarios de la política de Fomento, y la construcción de esta marquesina en Pámanes es un ejemplo más de cómo las pequeñas obras pueden tener un impacto significativo en la calidad de vida de los ciudadanos.
Las obras, una vez adjudicadas, entrarán en fase de ejecución en las próximas semanas, aunque el comunicado oficial no ha especificado aún el plazo exacto de ejecución ni la empresa adjudicataria. No obstante, desde el Gobierno de Cantabria se confía en que la nueva marquesina esté operativa antes de que finalice el año, de modo que los usuarios puedan comenzar a utilizarla lo antes posible.
La inversión de 40.727 euros para esta marquesina se suma a otras partidas destinadas en los últimos meses a la mejora de paradas de autobús en distintas comarcas de Cantabria, en un esfuerzo por homogeneizar la calidad del servicio en todo el territorio regional. La Consejería de Fomento ha venido trabajando en la renovación progresiva de las infraestructuras de transporte, con especial atención a aquellas paradas que presentaban mayores déficits de accesibilidad o que registraban un mayor número de usuarios.
Desde el punto de vista del diseño, la opción por una marquesina mixta de metal y madera responde a criterios tanto estéticos como funcionales. El metal aporta resistencia y durabilidad frente a las condiciones climáticas, mientras que la madera introduce un elemento cálido y integrado en el entorno, especialmente en zonas rurales o semiurbanas como Pámanes. Este tipo de soluciones combinadas se están imponiendo en las nuevas instalaciones de transporte público en Cantabria, en busca de un equilibrio entre funcionalidad, sostenibilidad e integración paisajística.
La ampliación de la acera que acompañará a la marquesina es otro de los aspectos clave de esta actuación. En muchas paradas de autobús, la falta de espacio peatonal adecuado dificulta el acceso seguro al transporte, especialmente para personas con movilidad reducida o que utilizan sillas de ruedas, carritos de bebé o muletas. Con la ampliación del itinerario peatonal, se garantiza que los usuarios puedan acceder a la parada sin obstáculos y con suficiente espacio para maniobrar, cumpliendo así con la normativa de accesibilidad vigente.
Esta noticia llega en un momento en el que el transporte público por carretera en Cantabria sigue siendo una pieza fundamental para la movilidad de miles de personas, especialmente en zonas rurales y comarcas donde el ferrocarril no tiene presencia. La mejora de las infraestructuras de espera, como marquesinas y paradas, es una demanda histórica de muchos vecinos, que hasta ahora tenían que aguardar el autobús al aire libre, expuestos a la lluvia, el viento o el sol en función de la época del año.
El Gobierno de Cantabria ha subrayado en varias ocasiones que la accesibilidad en el transporte no es solo una cuestión de comodidad, sino también de derechos. Garantizar que todas las personas, independientemente de sus capacidades físicas o cognitivas, puedan utilizar el transporte público en condiciones de igualdad es un objetivo irrenunciable para el Ejecutivo autonómico. En este marco, la nueva marquesina de Pámanes se configura como una pieza más de un puzzle más amplio que busca hacer de Cantabria una región más accesible y conectada.













