El Gobierno de Cantabria ha establecido en 35 el número máximo de lobos que se podrán controlar en la comunidad durante 2026, después de verificar que en 2025 se produjeron 2.669 ataques de la especie al ganado, según ha confirmado la consejera de Ganadería, María Jesús Susinos.
De esos ataques se derivaron 3.427 cabezas de ganado muertas y 273 heridas, lo que supone un incremento de 171 muertes respecto al ejercicio anterior, a pesar de que el número de ataques bajó un 1,87% en comparación con 2024.
La autorización de control se extiende desde el 1 de junio hasta el 31 de diciembre, con un cupo base de 30 ejemplares, aunque inicialmente se había fijado en 35. La diferencia se debe a que cinco lobos fueron abatidos tras el 1 de enero de 2026 dentro de la temporada 2025/2026, y se han restado del nuevo cupo, dejando el máximo real en 30 ejemplares hasta final de año.
No obstante, el Ejecutivo autonómico no descarta habilitar controles excepcionales si, una vez alcanzado el límite, continúan prodúciéndose «daños significativos» en las explotaciones ganaderas.
De los 30 ejemplares autorizados, 20 se abatirán en la denominada zona 1 del Plan de Gestión del Lobo, es decir, en los municipios que conforman la ‘zona lobera’, mientras que los otros 10 se distribuirán en la zona 2, que agrupa aquellas áreas donde la especie no debería estar presente de forma estable.
En la temporada 2025/2026 se han matado ya 42 ejemplares: 38 en el marco de los controles poblacionales autorizados, dos por furtivismo y otros dos atropellados.
De ese total, cinco lobos fueron abatidos con posterioridad al 1 de enero de 2026, razón por la cual se han restado del nuevo cupo de 35 inicialmente previsto, dejando el límite en 30 ejemplares hasta final de 2026.
La consejera Susinos ha destacado que el objetivo del control no es eliminar la especie, sino mantener la convivencia con el lobo sin sacrificar la actividad de la ganadería extensiva, que es un pilar fundamental en amplias zonas de Cantabria.
El nuevo Plan de Gestión del Lobo, que se espera que esté disponible en el plazo de un mes, mantendrá el cupo de extracción en el 20% del censo de la especie y no contemplará la caza deportiva de la especie, según ha adelantan do fuentes del Gobierno regional.
El director general de Montes y Biodiversidad ha advertido de que «tendrá que pasar tiempo» para revertir la sobrepoblación que se generó cuando el lobo fue incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial (LESPRE), y considera que deberán transcurrir entre cinco y seis años de control poblacional para reducir el número actual de manadas, estimado en 23, hasta las 16 o 17 que la administración considera sostenibles en Cantabria.
El Ejecutivo cántabro realizará habilitaciones extraordinarias en aquellas zonas en las que sigan registrándose ataques al ganado, ya que el 20% del censo previsto en el plan únicamente permite mantener la población de lobos, no reducirla.
En la temporada 2025/2026, Cantabria llegó a superar el cupo inicialmente establecido de 41 ejemplares, finalizando con 43 lobos muertos: 35 con cargo a las extracciones autorizadas y ocho por otras causas (furtivismo, atropellos y enfermedades).
De los 35 ejemplares extraídos, 21 fueron machos y 14 hembras.












