El Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, en Santander, sería el centro de referencia en Cantabria para los casos sospechosos de hantavirus que se detectaran en la comunidad siempre que no presentasen síntomas. En cambio, las personas con clínica compatible o con resultado positivo deberían ser derivadas al hospital Gómez Ulla de Madrid, según el protocolo aprobado por la Comisión de Salud Pública.
Así lo explicó el consejero de Salud, César Pascual, en respuesta a los medios de comunicación, después de que la información fuese adelantada por El Diario Montañés. Pascual sostuvo que el documento estatal “define perfectamente” qué pasos hay que seguir y también “hasta dónde” puede actuar Cantabria en estos casos.
Según detalló, la pauta contempla que, si aparece un sospechoso asintomático, como ha ocurrido en episodios registrados en Alicante o Barcelona, ese paciente ingresaría en Valdecilla para someterse a pruebas PCR. Sin embargo, si la persona desarrolla síntomas o se confirma la infección, el protocolo establece que debe ir al Gómez Ulla para realizar la cuarentena, un destino que, en palabras del consejero, no admite alternativas.
Pascual quiso lanzar un mensaje de calma y subrayó que Cantabria no se encuentra ante una situación epidémica ni parecida. En esa línea, aseguró que, en caso de localizar a alguna persona que hubiera estado en contacto con un afectado del crucero MV Hondius o con cualquier otro posible caso, el procedimiento a seguir ya está claramente fijado por el protocolo.
El responsable de Salud añadió que la comunidad no prevé adoptar medidas especiales frente al hantavirus, tampoco en residencias de mayores, porque en principio no aprecia riesgo en ese ámbito. Afirmó además que el mecanismo de transmisión está ligado a roedores de Sudamérica, “no de aquí”, y remarcó que la presencia de alguna rata en Cantabria no implica por sí sola posibilidad de contagio.
Pascual insistió en que el origen sudamericano no supone un riesgo generalizado y puso como ejemplo el caso de Ushuaia, un destino turístico internacional al que acuden viajeros durante todo el año sin que ello implique problemas sanitarios de este tipo. Precisó, no obstante, que el hantavirus afecta de forma más concreta a determinadas zonas de Sudamérica donde el virus es endémico y donde sí está presente el animal que lo transmite.
En cuanto a la transmisión entre personas, el consejero indicó que solo se produciría en contactos muy estrechos y prolongados en el tiempo, no con un contacto ocasional o breve. Concretó que la situación de riesgo exige proximidad física, con distancias muy cortas y durante más de media hora.
Por último, recordó que existe una variante europea del virus, localizada en el norte del continente, aunque en ese caso, según expuso, no se transmite a humanos y se trata de una cepa distinta. Pascual hizo estas declaraciones antes de participar en la Comisión de Coordinación Sociosanitaria junto a la consejera de Inclusión Social, Begoña Gómez del Río.













