Un dispositivo conjunto formado por bomberos del Gobierno de Cantabria, el Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de la Guardia Civil, personal del 061 y efectivos regionales ha culminado con éxito el rescate de un varón de 30 años que quedó atrapado con una pierna entre rocas en el río Pas, a su paso por Puente Viesgo, después de ser arrastrado por la corriente y succionado por un sifón.
El incidente se produjo en la tarde del domingo en la parte baja de una cascada, donde la fuerza del agua inmovilizó al afectado por la presión de las piedras y el caudal intenso, impidiendo cualquier intento de autoevacuación. El Centro de Atención a Emergencias 112 Cantabria recibió el aviso a las 14:10 horas y activó inmediatamente los recursos especializados, coordinando una respuesta que requirió más de tres horas de intervención.
Los equipos en tierra se enfrentaron a condiciones extremas, con la corriente convirtiéndose en el principal obstáculo para acceder al herido. Para paliar esta dificultad, los rescatistas recurrieron a una solución improvisada: utilizaron tablones y el toldo de un camión para construir una presa provisional aguas arriba, lo que permitió reducir temporalmente el nivel y la fuerza del agua en la zona crítica.
A la operación se incorporó un rescatador voluntario que se encontraba por casualidad en las inmediaciones, así como agentes de la Guardia Civil destacados en la búsqueda de un hombre desaparecido en Santiurde de Toranzo, cuya experiencia en entornos acuáticos resultó clave para asegurar al herido y estabilizar la zona. Una vez controlado el caudal, los especialistas pudieron maniobrar con seguridad para liberar la pierna atrapada, tras lo cual el personal médico del 061 le atendió in situ por lesiones abrasivas en pie y rodilla, además de hipotermia.
El joven fue estabilizado en el lugar y trasladado en Soporte Vital Avanzado (SVA) del 061 al Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV) de Santander, donde ingresó para recibir atención especializada. Su estado no reviste gravedad inmediata, aunque permanecerá en observación por las secuelas del frío y las heridas.
El río Pas, que atraviesa los Valles Pasiegos desde su nacimiento en los Picos de Europa hasta su desembocadura en el Pas-Pisueña, es conocido por sus tramos de alta dificultad espeleológica y barranquista, con sifones y cascadas que representan riesgos elevados para aficionados no preparados. Este suceso pone de manifiesto los peligros de las actividades recreativas en cauces de alta montaña, especialmente en primavera con el deshielo incrementando el caudal.
El 112 ha recordado la importancia de extremar precauciones en entornos fluviales, recomendando no aventurarse sin equipo adecuado ni avisar previamente a emergencias. En los últimos meses, Cantabria ha registrado varios incidentes similares en ríos como el Pas o el Deva, con operaciones que demandan la intervención de múltiples cuerpos.
La coordinación entre bomberos del Consorcio Provincial, GREIM, Guardia Civil y servicios sanitarios ha sido elogiada por su eficacia, demostrando la capacidad de respuesta ante emergencias complejas en zonas de difícil acceso. Fuentes del 112 han confirmado que el rescate se completó sin incidentes adicionales para los intervinientes, pese a las complicaciones hidráulicas.
Este tipo de maniobras resalta el rol crucial de la improvisación en rescates acuáticos, donde materiales cotidianos como un toldo de camión pueden marcar la diferencia entre éxito y fracaso. El herido, originario de la zona según primeras informaciones, practicaba presumiblemente senderismo o descenso de cañones cuando ocurrió el accidente.
Autoridades locales de Puente Viesgo han valorado la rapidez de la respuesta, subrayando que el municipio, con su proximidad a parajes naturales protegidos, atrae a numerosos visitantes aficionados a la naturaleza. El cierre temporal del acceso al tramo afectado facilitó las labores, reabierto una vez concluida la operación.
El suceso se produce en paralelo a otras emergencias en la región, como la búsqueda activa del desaparecido en Santiurde, donde los agentes involucrados demostraron versatilidad al sumarse a este rescate. El Gobierno de Cantabria ha felicitado a los equipos por su profesionalidad en una intervención que salvó una vida en condiciones adversas.
En resumen, la operación ilustra los retos de los rescates en entornos hidráulicos hostiles y la importancia de la colaboración interinstitucional para garantizar desenlaces positivos.














