La Policía Local de Santander investiga a un conductor de 24 años que circulaba sin carné de conducir y que, tras ser interceptado por los agentes la noche del martes, protagonizó una persecución por varias calles de la ciudad en la que hizo caso omiso tanto a las órdenes de los efectivos como a los dispositivos de luces y sonidos que activaron para que detuviera su marcha.
El suceso se produjo sobre las 23.00 horas del martes en la calle Torremar, donde los efectivos policiales realizaron un control de documentación y solicitaron al automovilista que detuviera su vehículo. Una vez identificado, los agentes comprobaron que le constaba en vigor una pérdida de vigencia del permiso de conducción por pérdida total de puntos, dictada por la Jefatura Provincial de Tráfico de Vizcaya, según han informado fuentes policiales.
Ante esta circunstancia, el conductor optó por no detenerse y emprendió la huida, ignorando las indicaciones de los agentes y los dispositivos lumínicos y acústicos de la patrulla. La persecución se desarrolló por varias vías de la capital cántabra, en un trayecto que puso en riesgo la seguridad vial y que finalmente concluyó con el turismo impactando contra una acera.
Tras el siniestro, los efectivos de la Policía Local instruyeron diligencias judiciales contra el joven, en calidad de investigado no detenido, por un supuesto delito contra la seguridad vial, concretamente por conducir sin carné. El vehículo implicado fue retirado de la vía pública y trasladado al depósito municipal de Ojaiz, donde quedó a disposición de las autoridades competentes.
El caso se suma a la lista de intervenciones realizadas por la Policía Local de Santander en las últimas semanas relacionadas con conductores que carecen del preceptivo permiso de conducción o que lo tienen suspendido por pérdida de puntos. En varios de estos supuestos, los agentes han comprobado que los implicados presentaban además positivos en sustancias estupefacientes o alcohol, lo que ha derivado en la apertura de expedientes administrativos adicionales.
La conducción sin carné constituye un delito contra la seguridad vial tipificado en el Código Penal, que puede acarrear penas de prisión de tres a seis meses, multa de seis a doce meses o trabajos en beneficio de la comunidad de treinta y uno a noventa días. En los casos en los que el permiso se ha perdido por agotamiento de puntos, la normativa establece que el conductor no puede volver a obtener una nueva licencia hasta que haya transcurrido el plazo legalmente establecido y haya superado los cursos correspondientes.
La pérdida total de puntos del permiso de conducción es una sanción que se impone cuando un conductor acumula infracciones graves o muy graves que suman la totalidad de la puntuación inicial. En el caso del joven investigado en Santander, la resolución fue dictada por la Jefatura Provincial de Tráfico de Vizcaya, lo que indica que las infracciones que motivaron la sanción se produjeron en el territorio vasco.
El incidente de la calle Torremar se produce en un contexto de refuerzo de los controles de tráfico por parte de la Policía Local de Santander, especialmente durante los meses de verano, cuando la afluencia de vehículos y peatones en la ciudad se incrementa de forma notable. Los agentes realizan de forma habitual operativos de vigilancia en zonas de alta densidad de circulación, con el objetivo de detectar conductas de riesgo y garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía pública.
En las últimas semanas, la Policía Local ha intervenido en varios episodios similares en los que conductores sin carné o con el permiso suspendido han protagonizado comportamientos de riesgo. En algunos de estos casos, los implicados han intentado huir de los agentes, mientras que en otros han sido interceptados tras realizar maniobras temerarias o saltarse señales de tráfico.
La intervención del martes en la calle Torremar concluyó sin heridos, aunque el impacto contra la acera provocó daños materiales en el vehículo. Los agentes que participaron en la persecución no resultaron afectados, y el conductor fue identificado y puesto a disposición judicial en calidad de investigado no detenido, lo que significa que no fue trasladado a comisaría ni permaneció bajo custodia policial.
El depósito municipal de Ojaiz, donde fue trasladado el turismo, es el lugar habitual al que se derivan los vehículos inmovilizados por la Policía Local de Santander en casos de infracciones graves de tráfico o cuando los conductores carecen de la documentación preceptiva. El propietario del vehículo deberá abonar las tasas correspondientes para su recuperación, además de hacer frente a las posibles sanciones administrativas que se deriven del expediente.
La investigación judicial sigue abierta, y corresponderá al juzgado competente determinar las responsabilidades penales y administrativas que pudieran derivarse de los hechos. El conductor, al carecer de permiso de conducción vigente, no pudo continuar conduciendo tras la intervención, y debió abandonar el vehículo en el lugar del siniestro hasta que la grúa municipal lo trasladó al depósito.
El caso pone de relieve la importancia de los controles de tráfico para detectar conductores que, por haber perdido todos los puntos o por no haber obtenido nunca el permiso, circulan poniendo en riesgo la seguridad de los demás usuarios de la vía. La pérdida de puntos es una medida disuasoria que busca penalizar las infracciones graves y muy graves, y que tiene como objetivo final reducir la siniestralidad vial.
La Policía Local de Santander ha recordado en múltiples ocasiones que la conducción sin carné no solo es una infracción administrativa, sino un delito que puede acarrear consecuencias penales para el infractor. Además, en caso de accidente, los conductores sin permiso pueden enfrentar responsabilidades adicionales, tanto civiles como penales, especialmente si se producen daños a terceros o lesiones.














