La pasarela costera de El Bocal, en Santander, colapsó el pasado 3 de marzo por la rotura de un herraje afectado por la corrosión, según concluye el informe del perito judicial. Ese fallo provocó la pérdida de resistencia en la unión de apoyo de las vigas secundarias sobre las vigas principales y desencadenó el desplome de la estructura, en el que murieron seis estudiantes y resultó herida grave otra joven.
El especialista determina que la causa última del accidente estuvo en el fallo de esa unión estructural, producido por un cortante vertical sobre el herraje una vez que había perdido sección resistente a causa de la corrosión. El perito añade que la rotura se localizó en la zona de pliegue de la chapa, un punto especialmente sensible en este tipo de elementos metálicos.
En su análisis, el informe subraya que los herrajes de apoyo de las vigas secundarias y primarias presentaban signos evidentes de corrosión. Ese deterioro, sostiene, no habría pasado desapercibido en una inspección visual realizada bajo el tablero del puente o desde uno de sus laterales.
El documento también cuestiona de forma expresa el mantenimiento y la inspección de la pasarela. El perito apunta que no hay constancia de un plan de mantenimiento y afirma que, en todo caso, este fue insuficiente, mientras que la labor de inspección fue “negligente, si es que hubo”.
Además, el informe considera que las actuaciones previas ejecutadas sobre la pasarela se centraron en garantizar la seguridad de utilización frente al riesgo de caídas por el lateral, pero no en la seguridad estructural de la infraestructura. En ese sentido, señala que no se realizó ninguna labor encaminada a comprobar el estado resistente del conjunto ni a detectar a tiempo el deterioro de los elementos de unión.
El perito añade que los herrajes de sujeción de las vigas secundarias, por la proximidad al mar, deberían ser de acero inoxidable y no de acero galvanizado, como figura en el proyecto. También advierte de que los estribos existentes presentan un grado muy alto de corrosión, hasta el punto de que, según relata, al recoger un fragmento de herraje roto del suelo, este se deshizo en sus manos.
El informe sostiene, además, que el fallo de una de las uniones aumentó la carga sobre las restantes y generó un proceso de fallo encadenado entre las conexiones de las vigas secundarias y las principales. Ese efecto en cadena terminó provocando la caída del tablero como un sólido rígido.
La conclusión del perito refuerza la tesis de que el siniestro no obedeció a un problema puntual de uso, sino a una degradación estructural progresiva que no fue detectada ni corregida a tiempo. La causa técnica identificada se centra así en la corrosión de los elementos de sujeción y en la falta de un control adecuado sobre el estado real de la pasarela.














