TITULAR:
La Asamblea Abierta de Piélagos convoca una marcha al vertedero de Castañeda y alerta del riesgo sanitario por la llegada de residuos con amianto
SUBTITULAR:
La protesta se suma a la campaña de denuncia pública tras la autorización de noviembre de 2025 para incluir amianto en el vertedero gestionado por IACAN; los vecinos constatan elevado consumo de agua en la fuente cercana y exigen paralización del proyecto, transparencia y una demanda judicial
CUERPO:
Este pasado domingo, las calles de Piélagos se llenaron de vecinos y vecinas que, bajo el mando de la Asamblea Abierta de Piélagos, emprendieron una marcha hasta el vertedero de Castañeda, instalado en el término municipal y gestionado por la empresa Integraciones Ambientales de Cantabria, S.A. (IACAN). La acción no fue casual: se trata de una nueva muestra de la campaña de denuncia pública que el colectivo ha mantenido en los últimos meses, y que toma fuerza tras la resolución publicada el 17 de noviembre de 2025 por la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente. Ese documento autorizaba la modificación «no sustancial» del proyecto del «Vertedero de Residuos No Peligrosos de Castañeda» para incorporar residuos que contienen amianto, un material cancerígeno que eleva considerablemente los riesgos para la salud y el entorno.
Durante la marcha, los miembros de la Asamblea relataron un detalle que, para ellos, ilustra la gravedad de la situación: en el momento de la salida, un pelotón de ciclistas se detuvo a beber agua de la fuente próxima al vertedero, mientras que, tanto al inicio como al final de la caminata, pudieron observar el elevado tránsito de personas que iban recogiendo garrafas para llevarse el agua. Este consumo directo por parte de la población genera una preocupación enorme en la Asamblea, ya que las aguas que abastecen esa fuente, y que también alimentan el Río Carrimont, circulan en su descenso justo junto a las instalaciones del vertedero de Castañeda. La proximidad entre el flujo hídrico y las instalaciones hace que cualquier posible contaminación pueda llegar rápidamente a los consumidores.
En este contexto, el colectivo vuelve a alertar de los riesgos de salud pública y medioambiental que implicaría la llegada y almacenamiento de residuos peligrosos con amianto. Ese riesgo se suma, según afirman, a una gestión que consideran muy dudosa de otros vertidos recibidos en el pasado. Destacan, en particular, la socialmente muy criticada llegada en 2017 de lodos con alto contenido en mercurio y otros materiales procedentes del dragado del puerto de Llanes, en Asturias. Ese episodio ya generó una fuerte controversia social y, para la Asamblea, es un claro ejemplo de que la gestión del vertedero no ha estado siempre a la altura de las garantías necesarias.
Los miembros de la Asamblea subrayan que «la población no está informada de los riesgos que implica la mala gestión de un vertedero». Durante las fiestas de Renedo, constataron que muy pocas personas conocen la autorización para traer y almacenar residuos con amianto, así como los peligros que implica el almacenamiento de estos residuos cancerígenos si no se gestiona con las debidas garantías. Esta falta de información, según el colectivo, es uno de los problemas centrales: la gente no sabe qué se está decidiendo en su territorio ni qué consecuencias puede tener para su salud y para el entorno.
Durante la marcha, los asistentes recordaron que exigen la paralización inmediata del proyecto y que se reinicie su tramitación con transparencia. Piden que se abra un periodo de información pública y consulta ciudadana que permita aclarar, con informes técnicos, múltiples aspectos clave como si la ubicación del vertedero es la adecuada, el plan de seguridad en la gestión de los residuos, del transporte y del almacenamiento y también de los límites de almacenamiento que tendrá la planta.
En relación con los límites de almacenamiento, la Asamblea destacó que «se vienen escuchando noticias desde otras comunidades autónomas de la intención de exportación de sus residuos con amianto». Por eso, exigen garantías de que Cantabria no se va a convertir en un lugar de importación de residuos peligrosos, como es el caso del amianto. No quieren que su territorio sirva para recibir los desechos cancerígenos generados en otras zonas, sin que la población local tenga conocimiento ni control real sobre lo que se está depositando en su entorno.
Aunque la postura es de rechazo claro, la Asamblea incidó en que no quieren caer en discursos de «aquí no» de forma aislada. Apelaron, en cambio, a la solidaridad con otros territorios afectados por este y otros tipos de proyectos que impacten sobre sus habitantes y sobre los espacios y recursos naturales. Reconocen que los residuos con amianto son un problema histórico que las sociedades han generado y que, por tanto, tienen la obligación de gestionarse. Pero esa gestión, según el colectivo, debe realizarse de manera transparente, solidaria y con todas las garantías de seguridad para la salud humana y medioambiental. No se oponen al tratamiento del amianto en abstracto, sino a su depósito en Castañeda sin garantías, sin información pública y sin control ciudadano.
Finalmente, la Asamblea Abierta de Piélagos declaró que seguirá adelante con estas denuncias contra la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente, así como contra los Ayuntamientos de Castañeda y Piélagos. El colectivo anima a toda la sociedad a informarse y movilizarse ante «otro despropósito más que se nos está tratando de imponer». Además, vuelven a recordar que siguen preparando una demanda judicial que presentarán próximamente frente a este proyecto que consideran «opaco», sin información clara y sin las garantías necesarias para la población y el entorno.














