El Racing se presenta en Anoeta con la moral alta y el respaldo de una afición que ha vuelto a viajar en masa para acompañar al equipo en un escenario de gran calado. La Real Sociedad B recibe al conjunto verdiblanco en la trigésima sexta jornada de LaLiga Hypermotion, con los cántabros encabezando la tabla con 65 puntos tras la contundente victoria por 5‑1 ante la Unión Deportiva Almería en los Campos de Sport. Ese triunfo refuerza la convicción de un plantel que se ha consolidado como el tercer mejor visitante de la categoría, con 27 puntos en su casillero a domicilio fruto de ocho victorias, tres empates y seis derrotas foráneas.
En este escenario, el ambiente verdiblanco en el feudo donostiarra está garantizado: la Real Sociedad envió a Santander 1.040 localidades para la afición racinguista y, sumando gestiones propias del club y de las peñas, más de 1.200 aficionados han viajado a San Sebastián para apoyar al equipo en la previa de la final de la Copa del Rey que el primer equipo blanquiazul disputará en Sevilla ante el Atlético de Madrid. Esa presencia masiva no solo refleja la consolidación del proyecto deportivo, sino también la capacidad que el conjunto ha mostrado para mantener vivas las aspiraciones de ascenso en la recta final de la temporada.
José Alberto, entrenador del Racing, ha dejado claro que el equipo llega a Anoeta con la misma mentalidad que exhibió en la goleada sobre el Almería: “Para conseguir el objetivo tenemos que estar a nuestro mejor nivel, poner intensidad y tener ambición”, apuntó en los últimos días. El técnico insistió en que “la manera de demostrar que se quiere subir a Primera es hacer todos los partidos como el del otro día”, subrayando que el nivel de referencia es precisamente el mostrado en el encuentro de El Sardinero, donde el equipo mezcló solidez defensiva, superioridad en el juego y contundencia ofensiva.
En la sesión previa celebrada en las Instalaciones Nando Yosu, Racing completó el último trabajo de la semana con el regreso de Pablo Ramón al grupo, además de la presencia de varios futbolistas del Rayo Cantabria como Argos, Samu Calera, Diego Fuentes y Carlos, en un guion habitual de rotación y adaptación a la intensidad de la jornada. José Alberto también aprovechó la rueda de prensa para restar importancia al horario fijado por LaLiga —partido de viernes a las 20.30— y aseguró que el equipo llega “bien, con la energía recuperada y con ganas de hacer un buen partido”, un mensaje dirigido tanto al entorno como al propio vestuario.
El técnico subrayó que el foco no está tanto en el escenario como en el objetivo: “Nos da igual que el estadio esté lleno o vacío, el objetivo es lo más importante y ese es dar lo mejor de nosotros para conseguir las victorias que nos acerquen a lo que todos queremos”. En esa línea, el conjunto encara el choque ante la Real Sociedad B con la obligación de mantener el equilibrio que ha caracterizado su rendimiento esta temporada, “pese a las circunstancias y los resultados”, tal como recordó el entrenador.
El rival, el filial txuri‑urdin, se sitúa en la decimosexta posición de la tabla con 41 puntos, siete por encima de la zona de descenso, tras haber cortado una racha de cuatro partidos sin ganar con el empate logrado en Ceuta. Gorka Carrera, con 13 goles y tres asistencias, y Ochieng, con ocho tantos y dos pases decisivos, lideran el ataque de un equipo que ha sido el duodécimo mejor local de la categoría, con 26 puntos en su casillero. El encuentro de la primera vuelta, disputado en El Sardinero, acabó con victoria del Racing por 1‑0, un gol de Peio Canales que funciona como un guiño a la capacidad del equipo para romper defensas en situaciones ajustadas.
En lo estrictamente deportivo, el conjunto cántabro afronta el partido de Anoeta con la baja por sanción de Mario García y las ausencias por lesión de Mantilla, Facu y Manex Lozano, pero recupera a Salinas, quien vuelve disponible tras cumplir castigo por su expulsión en Andorra. José Alberto mantiene abierta la decisión sobre el once, afirmando que el once se conformará “en función de la energía, las ganas y la mentalidad que cada futbolista me transmita”, una fórmula en la que el trabajo de la semana y la respuesta del grupo pesan tanto como el historial de cada jugador.
En última instancia, el viaje a Anoeta se convierte en un nuevo examen de madurez para un equipo que ha sabido mantenerse en la parte alta de la tabla a pesar de las rotaciones, los cambios de calendario y la presión derivada de las expectativas creadas. La presencia de más de 1.200 aficionados en el feudo donostiarra es, en sí misma, un mensaje: el Racing no solo juega con el objetivo de sumar puntos, sino también con la intención de afianzar una identidad que mezcla ambición, intensidad y un profundo enraizamiento en la comunidad racinguista.












