La Real Sociedad Gimnástica de Torrelavega ha decidido intensificar su respuesta ante la situación de bloqueo que afecta a los bajos comerciales del estadio de El Malecón y ha convocado una Asamblea General Extraordinaria para el próximo 16 de abril, en la que planteará a sus socios la posibilidad de aprobar medidas legales contra el Ayuntamiento si finalmente así lo consideran oportuno. La decisión llega después de que el Pleno municipal rechazara este lunes la moción que pedía reactivar la adjudicación de estos espacios, una iniciativa que el club consideraba clave para desbloquear una operación vinculada a su estabilidad económica.
La propuesta debatida en la Corporación fue impulsada por el Partido Popular y contó con el apoyo de Vox y Podemos, pero no salió adelante al recibir 14 votos en contra y 10 a favor. Ese desenlace ha dejado en punto muerto el expediente vinculado a la cesión de los bajos del campo y ha provocado una reacción inmediata por parte de la entidad blanquiazul, que entiende que la tramitación sigue paralizada sin una solución a corto plazo.
Según la información adelantada por el club, la asamblea incluirá un informe jurídico sobre los expedientes municipales que permanecen paralizados y someterá a consideración de los socios la posibilidad de emprender acciones legales contra el Consistorio. El punto figura de forma expresa en el orden del día, lo que confirma que la directiva ha optado por dar un paso más en un conflicto que se arrastra desde hace años y que ha vuelto a tensionar la relación entre la Gimnástica y el Ayuntamiento de Torrelavega.
El origen del problema está en la gestión de los bajos de El Malecón, cuya adjudicación se ha convertido en un asunto de fuerte carga económica y política para el club. La Gimnástica sostiene que la paralización de este expediente impide avanzar en una solución que considera necesaria para obtener liquidez y atender parte de su deuda, mientras que el Ayuntamiento ha mantenido su posición de cautela ante la existencia de un procedimiento judicial relacionado con la anterior junta directiva.
De acuerdo con el relato trasladado por el club en las últimas semanas, la adjudicación de estos espacios resultaba una pieza central para la entrada de un fondo inversor interesado en respaldar el proyecto y facilitar la salida financiera de la entidad. Sin embargo, la negativa del Pleno a reanudar el expediente ha frustrado esa vía, al menos por ahora, y ha llevado a la directiva a buscar respaldo formal entre sus socios antes de decidir los siguientes pasos.
El conflicto no se limita al plano deportivo o económico, sino que ha adquirido también una dimensión institucional y jurídica. La Gimnástica considera que no existe base suficiente para mantener el bloqueo y entiende que la falta de avance en la tramitación perjudica gravemente sus intereses. El Ayuntamiento, por su parte, ha defendido en otras ocasiones la necesidad de actuar con prudencia ante la documentación y los informes disponibles, en un contexto en el que la seguridad jurídica ha pesado más que la voluntad de acelerar el expediente.
En paralelo a la decisión adoptada por la directiva, la situación ha generado un notable debate político en Torrelavega, donde los grupos municipales han mostrado posiciones enfrentadas sobre la conveniencia de reactivar o no la concesión de los bajos. La votación plenaria evidenció esa división y terminó por dejar sin salida inmediata una tramitación que el club y parte de la oposición consideran decisiva para el futuro de la entidad.
La asamblea del 16 de abril se presenta así como un momento determinante para fijar la hoja de ruta de la Gimnástica en este conflicto. A la espera de conocer el posicionamiento de los socios, la entidad quiere disponer de cobertura interna para actuar por la vía judicial si entiende que es la única manera de proteger sus intereses ante la prolongación del bloqueo municipal.














