La multinacional química Solvay ha dado a conocer su plan para un Expediente de Regulación de Empleo que podría suponer la salida de hasta 77 trabajadores de su centro en Barreda, Torrelavega. Esta medida forma parte de una reorganización estratégica que busca optimizar la producción de carbonato sódico a partir del tercer trimestre de 2026, limitándola a 420.000 toneladas anuales .
La empresa argumenta que este ajuste responde a problemas estructurales del sector, como el exceso de capacidad a nivel mundial y los elevados costes operativos que arrastra Europa, lo que pone en riesgo la competitividad . A pesar de la reducción de personal, Solvay insiste en que preservará íntegras sus operaciones de bicarbonato sódico y mantendrá el compromiso con la viabilidad futura del sitio industrial .
En su nota oficial, la compañía subraya que gestionará el proceso «de forma responsable», priorizando el diálogo con los representantes sindicales para mitigar el impacto en las familias afectadas y asegurar el futuro a largo plazo de las actividades que se queden . Esta decisión llega en un momento delicado para la industria química en la región, donde la planta de Barreda juega un papel clave en la economía local.
Desde el Ayuntamiento de Torrelavega, el alcalde Javier López Estrada ha salido al paso con contundencia, reclamando una reunión «urgente» con la dirección de la empresa y el comité de empresa para desgranar los detalles del ERE . Por ahora, el regidor solo cuenta con la información remitida al comité, pero deja claro que el objetivo municipal es examinar a fondo la situación y actuar con «máxima responsabilidad» en defensa del empleo .
López Estrada ha lanzado un mensaje firme: «Haremos todo lo posible para evitar despidos», y ha exigido el «respaldo e implicación» de las administraciones competentes, empezando por la Consejería de Industria del Gobierno de Cantabria y el Ministerio de Industria a nivel nacional . Subraya la «enorme relevancia económica, social e industrial» que tiene este asunto para Torrelavega y toda la comarca, donde la fábrica genera estabilidad para cientos de familias directas e indirectas .
El consistorio se posiciona así como mediador activo, dispuesto a pelear por cada puesto de trabajo en unas negociaciones que se prevén tensas y largas. Mientras, los sindicatos aún no han emitido una respuesta oficial, pero se espera que marquen el pulso de la resistencia obrera en las próximas horas . La situación recuerda otros ajustes en la industria regional, aunque Solvay destaca su apuesta por el diálogo para no repetir escenarios de confrontación abierta.
La sección sindical de la Federación de Industria, Construcción y Agro (UGT-FICA) en la fábrica de Solvay en Barreda ha emitido un comunicado en el que considera excesivo el ERE planteado por la multinacional con 77 despidos en su planta productiva cántabra y exige que “si hay salidas de personal, se hagan con un plan social”.
“Más allá de las cifras, que consideramos excesivas en relación con la reducción de capacidad, hemos propuesto un plan social como se ha hecho habitualmente porque esta opción se ha demostrado la más eficaz y satisfactoria para todas las partes”, agrega el comunicado de UGT-FICA, sindicato mayoritario en la fábrica cántabra de Solvay.
El sindicato aclara que la empresa se ha limitado a comunicar su intención de abrir un período de consultas o de negociación de un expediente de regulación de empleo que implicaría la reducción de la capacidad de producción de las 600.000 toneladas actuales a 420.000, lo que implicaría el número de despidos mencionado.
UGT agrega que Solvay alega “la mala situación de los mercados y las dificultades de la empresa para colocar sus productos en los mismos, unido a la situación de incertidumbre que caracteriza a la política internacional, que impide atisbar una recuperación económica a corto o medio plazo”.
“La información que nos ha trasladado hoy se limita a comunicar esta intención, por lo que los plazos legalmente previstos ya han comenzado a contar; así que en los próximos siete días naturales, el comité de empresa deberá nombrar una comisión representativa para iniciar la negociación”, precisa el comunicado del sindicato.
UGT-FICA subraya que “más allá de las razones objetivas que ha expuesto la empresa, que analizaremos minuciosamente cuando dispongamos de la información que se nos debe aportar y a falta de una valoración más exhaustiva, desde UGT nos hacemos algunas preguntas fundamentales para el futuro de esta fábrica”.
En este sentido, el sindicato pregunta “¿si es operativa una instalación diseñada para un millón de toneladas, funcionando a menos de la mitad de su capacidad?, ¿en qué situación queda la transición energética prevista para la planta? o si ¿se está realizando un cierre por fases de la fábrica?
Nuevo perjuicio para la fábrica de Torrelavega
“Lo cierto es que en los últimos años, y especialmente en los dos últimos, la fábrica de Torrelavega se ha visto muy perjudicada por las decisiones del Grupo Solvay, pues esta es la segunda reducción de capacidad en este periodo y no se acaban de materializar o bien directamente se han descartado las potenciales inversiones previstas para un incremento en la producción de bicarbonato; o las relacionadas con el futuro y la estabilidad de la fábrica, como es la transformación de la caldera B&D a gas”, critica el comunicado del sindicato
“Sabemos que la situación del mercado del carbonato es muy preocupante, pero lo cierto es que nuestra fábrica es la que está sufriendo todos los recortes de la capacidad de producción, o al menos los que tienen mayor impacto” concluye el comunicado de UGT-FICA.












