Efectivos de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil de Cantabria han investigado a un varón de 34 años como presunto autor de un delito contra la seguridad vial, después de ser sorprendido conduciendo con temeridad manifiesta un conjunto euromodular formado por un tractocamión y dos semirremolques. Los hechos tuvieron lugar a finales del pasado mes de febrero en la autovía A-67, en el tramo comprendido entre los kilómetros 152 y 172, a su paso por los términos municipales de Molledo y Los Corrales de Buelna.
Según la Guardia Civil, el conductor circulaba a 138 kilómetros por hora, pese a que en esa vía la velocidad máxima para ese tipo de vehículo estaba limitada a 90 kilómetros por hora. Además, realizaba adelantamientos a turismos y a otros vehículos pesados, una maniobra que incrementaba de forma notable el riesgo para el resto de usuarios de la carretera, dada la masa total del conjunto, que ascendía a 44,750 toneladas.
El instituto armado ha explicado que, por la velocidad a la que iba y por el peso del vehículo, el conjunto habría necesitado aproximadamente 85 metros adicionales para detenerse por completo. Esa circunstancia, advierten los agentes, habría multiplicado el peligro en caso de encontrarse con retenciones, obras u otras situaciones que requirieran una frenada de emergencia en plena circulación.
Una vez interceptado el camión, los agentes de Tráfico sometieron al conductor a las pruebas de alcohol y drogas, en las que arrojó un resultado positivo en cocaína. La actuación policial pone así de relieve una conducta que la propia Guardia Civil califica de extrema gravedad, tanto por el exceso de velocidad como por la presencia de sustancias estupefacientes en el organismo del conductor.
Durante la inspección también se comprobó que los neumáticos del vehículo no estaban homologados para circular a esa velocidad, lo que, unido a la carga y a la conducción detectada, elevaba de forma significativa el riesgo de reventón. El cuerpo ha subrayado que esta combinación de factores situaba al conductor y al resto de usuarios de la vía en una situación de especial vulnerabilidad.
La Guardia Civil ha recordado, en línea con las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico, la importancia de no ponerse al volante tras haber consumido alcohol o drogas y de respetar los límites de velocidad, especialmente en los vehículos de gran tonelaje. El incumplimiento de estas normas, ha insistido, reduce el tiempo de reacción y aumenta de manera directa la gravedad de las lesiones en caso de siniestro vial.














