El empate a cero del Racing de Santander en el Alfonso Murube frente a la AD Ceuta ha quedado marcado por la actuación del VAR, que anuló tres goles al equipo verdiblanco y ha reabierto el debate sobre la uniformidad de los criterios en la aplicación del fuera de juego y la reproducción de las líneas de referencia. El conjunto de José Juan Romero salió muy entonado, dominó el marcador parcial y generó una media docena de oportunidades, pero se fue del estadio ceutí solo con un punto tras ver cómo el videoárbitro invalidaba dos acciones de Giorgi Guliashvili y, en el último suspiro, un gol de Suleiman Camara.
El primer tanto anulado llegó en el minuto 7, cuando Guliashvili remató a la red tras un pase de Andrés Martín y el árbitro revisó con la ayuda del VAR el posible fuera de juego. Tras una lectura milimétrica, el gol fue anulado por una posición adelantada de la punta montañesa, una decisión que, pese a la escasa diferencia, se ajustó a la normativa vigente y pasó a ser uno de los focos de la polémica posterior.
Ya en la segunda parte, sobre el minuto 55, el georgiano volvió a batir a Guille Vallejo con un cabezazo tras un saque de banda, consiguiendo romper la resistencia local y abrir brecha en el marcador. Sin embargo, de nuevo el sistema de video ayudó a detectar una posición de fuera de juego, y el árbitro rectificó el tanto. En Santander se cuestiona especialmente la trazada de la línea: el club ha señalado que la perpendicular que sirvió de referencia habría quedado dibujada por encima de la última posición efectiva de la defensa ceutí y que, en esa acción, el colegiado no se apoyó en el sistema semiautomático que en otros casos sí se ha utilizado.
La frustración racinguista llegó a su punto máximo en el minuto 93, cuando Suleiman Camara logró introducir el balón en la portería visitante tras una combinación de la zona de tres cuartos. El equipo y la parte del viaje que ya celebraba la victoria vieron cómo el juez de línea alzaba el brazo por fuera de juego justo antes de que el VAR lo confirmara, dejando a todo el entorno con la sensación de que el resultado no reflejaba el reparto de valores reales sobre el césped.
El Racing ha formalizado una petición ante el Comité Técnico de Árbitros y la Real Federación Española de Fútbol para que se explique con detalle el criterio seguido en esas tres jugadas, en especial en la anulación del gol de Guliashvili en el segundo tiempo, donde se habla de una “perpendicular mal trazada” y de la ausencia de la ayuda del sistema semiautomático. El club califica de “profundo malestar” el estado de ánimo interno y considera que la forma en que se ha dibujado la línea de fuera de juego en la segunda acción genera dudas razonables sobre la coherencia de la aplicación del sistema.













