UGT y CCOO de Cantabria reivindicarán este Primero de Mayo más derechos laborales, una mayor consolidación de la democracia y el respeto al Derecho Internacional, en el marco de la campaña nacional que se desarrollará en todo el país bajo el lema “Derechos, no trincheras. Salarios, vivienda y democracia”. La tradicional manifestación de Santander, convocada por ambos sindicatos, partirá el 1 de mayo a las 12.00 horas de la calle Jesús de Monasterio y recorrerá el centro de la capital hasta concluir en la pérgola de los Jardines de Pereda, donde intervendrán los secretarios generales de UGT y CCOO en la comunidad, Mariano Carmona y Rosa Mantecón.
La movilización de la capital se suma, como viene siendo habitual desde hace más de cuatro décadas, a la concentración que ambas organizaciones desarrollan en Reinosa, prevista para las 13.00 horas en el Parque de Cupido, con lectura de manifiesto y reivindicaciones comunes. Los dirigentes sindicales han subrayado que el Primero de Mayo mantiene su carácter históricamente internacionalista, un matiz que, en su opinión, adquiere especial relevancia en el contexto actual, en el que se reclaman no solo condiciones laborales más justas, sino también la defensa de la paz, la estabilidad democrática y el cumplimiento del Derecho Internacional.
Mariano Carmona, responsable de UGT en Cantabria, ha advertido de que “el mundo está siendo gobernado por personas sin escrúpulos que no respetan el Derecho Internacional y que nos están introduciendo en conflictos que afectan a la vida de toda la ciudadanía”. En su lectura, esta situación obliga a que la celebración del 1 de mayo se traduzca en una movilización clara de la clase trabajadora en defensa de la democracia, de una Europa más sólida y de la vigencia efectiva de las normas jurídicas básicas que regulan las relaciones entre Estados y la protección de los derechos fundamentales.
Por su parte, Rosa Mantecón, secretaria general de CCOO, ha insistido en que la jornada debe servir para “animar a la ciudadanía a salir a la calle”, ya que, en su valoración, “nunca nos han regalado nada: todos los derechos conquistados han sido fruto de la lucha colectiva”. La dirigente ha señalado que, este año, resulta especialmente relevante reforzar la movilización para preservar los derechos existentes y reivindicar nuevas garantías, sin perder de vista ni la defensa de la democracia ni el objetivo de construir una paz sostenible.
Uno de los ejes centrales de las demandas de UGT y CCOO en el Día del Trabajador será la vivienda, tras haber elaborado una propuesta conjunta dirigida a que el acceso a la misma deje de funcionar como un bien de especulación y se recupere su condición de derecho social básico. Mantecón ha sostenido que la vivienda se ha convertido en “una emergencia social”, ya que, pese a estar reconocida como derecho, en la práctica se ha transformado en objeto de especulación financiera, con aumentos de precios descontrolados que profundizan las desigualdades y expulsan a muchas personas trabajadoras de sus vecindarios.
Carmona ha añadido que es evidente que los precios de la vivienda están limitando el desarrollo vital pleno de las nuevas generaciones, y que las soluciones no son sencillas, pero son necesarias. Ha insistido en la urgencia de sacar la vivienda del circuito meramente especulativo, impulsar el parque público de vivienda y, en paralelo, aplicar políticas de regulación que protejan a las personas frente a la mercantilización extrema del alquiler y la compra, priorizando su acceso frente al interés de fondos de inversión y grandes inversores.
En el plano laboral, los dos sindicatos han recordado la propuesta conjunta remitida a la patronal CEOE para “impulsar y modernizar” la negociación colectiva, con el objetivo de incrementar salarios y reducir la jornada laboral máxima a 37,5 horas semanales por ley. Ambos responsables han criticado que CEOE se resista a la implantación obligatoria del registro de horarios, así como a la reducción de la jornada, lo que, en su opinión, revela un rechazo a introducir controles efectivos de la jornada y a flexibilizar el tiempo de trabajo en favor de la conciliación y la calidad de vida de las personas trabajadoras.
Además, UGT y CCOO incorporan a sus reivindicaciones la necesidad de “poner fin a los abusos” del trabajo a tiempo parcial que afecta de forma desproporcionada a las mujeres, así como la reforma del despido para que se ajuste a la Carta Social Europea y se valore por el impacto real sobre la vida de las personas despedidas, y no por baremos exclusivamente económicos. También reivindican potenciar los servicios públicos como “garantía real de igualdad de oportunidades”, en ámbitos como sanidad, educación, servicios sociales y dependencia.
Los dirigentes sindicales se han mostrado igualmente contrarios a la “criminalización de las personas que están de baja por haberse visto obligadas a interrumpir su actividad laboral a causa de la pérdida de la salud, muchas veces en empresas donde no se ha respetado la prevención de riesgos laborales”. Han exigido que no se describa a este colectivo como “absentistas”, rechazando toda asociación de la baja por contingencias profesionales con falta de compromiso, y han reclamado un tratamiento más justo y compasivo hacia quienes han visto deteriorado su bienestar salud trabajando en condiciones inadecuadas.













