Los funcionarios del Centro Penitenciario de El Dueso, en Santoña, han localizado este martes el cuerpo sin vida de Julio Pardo, el confitero avilesino que cumplía una condena de 24 años de prisión por el asesinato de su mujer en 2016.
El interno fue encontrado en su celda durante el primer recuento de la mañana, según han confirmado a Europa Press fuentes sindicales. Los primeros indicios apuntan a que habría muerto por ahorcamiento, aunque las circunstancias del fallecimiento deberán determinarse mediante las actuaciones correspondientes.
Pardo permanecía ingresado en el centro penitenciario cántabro, donde cumplía la condena impuesta por la Audiencia Provincial de Asturias. La pena fue dictada en 2018 por el asesinato de su esposa, cometido dos años antes en el domicilio que ambos compartían en Avilés.
El Tribunal Superior de Justicia de Asturias confirmó posteriormente la resolución judicial.
Condenado por el asesinato de su mujer
Los hechos por los que fue condenado ocurrieron en la madrugada del 26 de enero de 2016. La víctima, Ascensión ‘Susi’ Amores, se encontraba dormida en la vivienda familiar cuando fue atacada por su marido.
El tribunal consideró probado que Pardo utilizó una llave inglesa y golpeó de forma reiterada a su esposa hasta causarle un traumatismo craneal severo que provocó su muerte. La sentencia también recogió que, antes del fallecimiento, ejerció presión sobre el rostro de la mujer con un almohadón en un intento de impedirle respirar.
El jurado popular declaró probado que el acusado actuó con la intención de acabar con la vida de su mujer y apreció la agravante de género, además de la de parentesco. La Audiencia Provincial de Asturias impuso finalmente una pena de 24 años de prisión.
La resolución judicial describió una actuación consciente y deliberada y concluyó que el condenado no solo pretendía causar la muerte de la víctima, sino también incrementar su sufrimiento.
El hallazgo se produjo durante el recuento
El cuerpo fue localizado por los funcionarios de la prisión de El Dueso durante el primer recuento de la jornada. El centro penitenciario comunicó el fallecimiento a los servicios y autoridades competentes para activar el protocolo previsto en estos casos.
Las fuentes sindicales consultadas han confirmado que el interno fue encontrado sin vida en su celda. La información disponible apunta inicialmente a un ahorcamiento, aunque será la investigación la que determine de forma oficial las circunstancias concretas.
El fallecimiento se produce mientras Pardo cumplía la pena de 24 años impuesta por la Audiencia Provincial de Asturias. Antes de su traslado o estancia en la prisión de Cantabria, el condenado había permanecido en centros penitenciarios de Asturias durante la tramitación del procedimiento y el cumplimiento de la condena.
La condena fue confirmada por el TSJ de Asturias
La Audiencia Provincial de Asturias dictó la condena en 2018 después del veredicto emitido por un jurado popular. El tribunal consideró al acusado responsable de un delito de asesinato y estableció también una indemnización de 420.000 euros para la familia de la víctima.
La resolución fue recurrida y posteriormente confirmada por el Tribunal Superior de Justicia de Asturias, que mantuvo tanto la pena de prisión como las circunstancias agravantes apreciadas en la sentencia.
El caso generó una importante repercusión en Avilés, donde Pardo regentaba una conocida confitería junto a su mujer. El asesinato se produjo en el domicilio que ambos compartían en la localidad asturiana.
Investigación del fallecimiento
El hallazgo del cuerpo se ha puesto en conocimiento de las autoridades judiciales para esclarecer las circunstancias de la muerte. Los primeros indicios manejados por las fuentes consultadas apuntan a un ahorcamiento, pero todavía no se han precisado otros detalles sobre el fallecimiento.
La identificación oficial y las diligencias posteriores permitirán determinar las causas concretas y completar la información sobre lo sucedido en el interior de la celda.
El interno se encontraba cumpliendo una condena firme de 24 años por el asesinato de su mujer, una pena que había sido confirmada por el órgano judicial superior de Asturias.













