La Consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación ha mantenido una reunión de trabajo con representantes del sector ganadero para abordar el futuro Plan Regional de Desarrollo de la Carne, una iniciativa que el departamento de María Jesús Susinos plantea como una herramienta anual de apoyo al sector en un momento especialmente delicado por el aumento de los costes de producción y la inestabilidad de los mercados.
En el encuentro, celebrado con la presencia de la consejera y del director general de Ganadería, Alfredo Álvarez, se ha puesto sobre la mesa el borrador del decreto que dará forma a este plan, concebido para fortalecer toda la cadena de valor de la carne en Cantabria y para favorecer que una mayor parte del valor generado por la producción ganadera permanezca en la comunidad autónoma.
Susinos ha defendido que la propuesta nace con una clara vocación práctica y realista, y ha insistido en que el documento se ha construido desde el diálogo con el sector. Según ha explicado, el objetivo es que esta herramienta no se quede en una declaración de intenciones, sino que sirva para apoyar de manera efectiva a las explotaciones y contribuir a generar riqueza y oportunidades en el medio rural cántabro.
La reunión ha contado también con la participación de representantes del propio sector, entre ellos Lorenzo González, presidente de la Federación Cántabra de Razas; Jacobo Alonso, gerente de Agrocantabria; y Manuel de Herrero, de Asaja. Todos ellos han valorado de forma positiva la propuesta trasladada por la Consejería y han coincidido en señalar que se trata de un primer paso bien orientado, susceptible de mejora en el futuro, pero ya útil para empezar a dar respuesta a una situación de dificultad.
Los profesionales han subrayado especialmente la conveniencia de impulsar un modelo más integrado, en el que el cebo, el sacrificio y la comercialización de los animales se desarrollen dentro de Cantabria. A su juicio, ese enfoque permitiría evitar que una parte importante de la producción salga de la región, algo que consideran clave para reforzar la actividad económica vinculada al sector y para consolidar un sistema con mayor capacidad de generar valor añadido en origen.
En ese marco, el sector ha puesto en valor también el papel de la Indicación Geográfica Protegida Carne de Cantabria, que consideran un elemento diferenciador capaz de aportar calidad, reconocimiento y mayor proyección comercial al producto. La referencia a la IGP ha servido para remarcar la importancia de seguir vinculando la producción ganadera con una marca de territorio que refuerce la competitividad de la carne cántabra.
La consejera ha insistido, además, en que este plan no debe entenderse de forma aislada, sino como parte de una estrategia más amplia de respaldo al sector ganadero. Esa hoja de ruta busca mejorar la rentabilidad de las explotaciones, favorecer una mayor estabilidad del mercado y sostener la actividad económica en el medio rural, un objetivo que el Ejecutivo regional considera prioritario por su impacto sobre el empleo, el tejido productivo y el mantenimiento del territorio.
Desde la parte profesional se ha agradecido el trabajo conjunto desarrollado con la Administración autonómica y se ha resaltado la importancia de mantener abiertas las vías de diálogo y colaboración. El sector ha valorado que esa interlocución permita seguir avanzando en medidas concretas y adaptadas a las necesidades reales de los ganaderos, en un contexto en el que la presión de los costes y la incertidumbre comercial siguen marcando la actividad diaria de las explotaciones.














