El Gobierno de Cantabria ha declarado de interés público el proyecto de ampliación de la central hidroeléctrica reversible de Aguayo, una actuación de gran alcance impulsada por Repsol que supondrá una inversión privada de más de 800 millones de euros. La decisión llega después de que la Administración regional firme la declaración para una infraestructura que el Ejecutivo considera esencial para dotar de mayor estabilidad al sistema eléctrico español.
La resolución autonómica se refiere al proyecto Aguayo II y a sus infraestructuras de evacuación, en un desarrollo que afecta al término municipal de San Miguel de Aguayo y a los de Bárcena de Pie de Concha y Molledo. El expediente ya había avanzado con anterioridad en el ámbito estatal, donde el Gobierno central otorgó la autorización administrativa previa en febrero de 2026, paso que permitió seguir encarrilando la tramitación de esta ampliación energética.
Arasti ha defendido que se trata de un proyecto “urgente y crucial” para Cantabria, al considerar que aportará la estabilidad que necesita el sistema eléctrico español en un momento de cambio para el modelo energético. El consejero ha insistido en que, si antes del apagón Aguayo ya era estratégica, ahora lo es todavía más, y ha enmarcado esta ampliación dentro de una respuesta estructural a las necesidades del sistema.
La actuación contempla una expansión muy importante de la capacidad de la central de bombeo, hasta situarla como una de las mayores de España. Según las distintas informaciones publicadas sobre el proyecto, Aguayo II permitirá multiplicar por cuatro la capacidad actual de la instalación, que ronda los 360 megavatios, y elevarla hasta superar el gigavatio de potencia en turbinación y el bombeo, con cifras que el Estado ya ha ido concretando en la tramitación oficial.
El Gobierno de Cantabria sostiene que esta iniciativa no solo es relevante para la comunidad autónoma, sino también para el conjunto del país y para la integración de las energías renovables. En esa línea, Arasti ha recordado que el proyecto ha sido declarado Proyecto de Interés Comunitario, al entender que su función de almacenamiento y respaldo eléctrico lo convierte en una infraestructura estratégica para la gestión del sistema.
Desde el punto de vista técnico, Aguayo II se plantea como una central hidroeléctrica reversible diseñada para almacenar energía en momentos de menor demanda y devolverla al sistema cuando sea necesario. Esa condición de gran batería hidráulica es la que, según la documentación oficial y las valoraciones del Ejecutivo, sitúa a la instalación en un lugar destacado dentro de la planificación energética española y europea.
La iniciativa también cuenta con respaldo financiero comunitario. En enero de 2026, la Unión Europea concedió una ayuda de 180 millones de euros al proyecto, una decisión que reforzó su consideración como actuación prioritaria dentro de la estrategia de descarbonización y seguridad energética. Ese apoyo europeo se interpreta como un aval adicional a la magnitud y utilidad del proyecto.
El Ejecutivo regional subraya, además, el impacto potencial que puede tener la ampliación de Aguayo en términos de suministro. Según las estimaciones difundidas por las administraciones implicadas, la nueva capacidad permitiría generar energía suficiente para abastecer a más de 800.000 hogares en España, una cifra que da medida del peso que podría alcanzar la infraestructura una vez completada.
La tramitación administrativa, pese a los pasos ya dados, no está cerrada. Tras la información pública, la autorización previa estatal y ahora la declaración de interés público por parte de Cantabria, el proyecto encara una fase decisiva para completar los permisos necesarios y avanzar hacia su ejecución material. El proceso sigue, por tanto, condicionado por los hitos administrativos habituales en una obra de esta envergadura.
En paralelo, el Gobierno de Cantabria enmarca Aguayo II dentro de una estrategia más amplia de impulso a las energías renovables y de fortalecimiento de la potencia instalada en la comunidad. Junto a esta ampliación hidroeléctrica, el Ejecutivo ha citado otros proyectos como los parques eólicos de El Escudo y Somalona-Las Quemadas, con la idea de avanzar hacia un mix energético más sólido y con mayor capacidad de respaldo.
Con esta declaración de interés público, la ampliación de la central de Aguayo queda oficialmente situada entre las grandes apuestas energéticas de la región. La combinación de inversión privada, apoyo europeo, respaldo estatal y aval autonómico convierte el proyecto en una de las actuaciones más relevantes del mapa energético cántabro y español en los próximos años.














