El Gobierno de Cantabria ha aprovechado el arranque de las rebajas de verano para recordar a los consumidores cuáles son sus derechos básicos a la hora de comprar en este periodo. Entre otras cuestiones, Consumo subraya que los comercios deben mostrar de forma clara el precio anterior y el nuevo, de manera que la rebaja sea fácilmente comprensible y verificable para el cliente.
La Administración autonómica recuerda también que, para que un periodo pueda anunciarse como rebajas, los descuentos han de afectar al menos a la mitad de los productos puestos a la venta. Además, los artículos rebajados tienen que estar separados e identificados del resto, sin mezclarse con aquellos que no tengan descuento, para evitar confusiones en el momento de la compra.
Otro de los puntos en los que insiste Consumo es el del precio de referencia. Según recuerda, junto al descuento debe figurar el precio más bajo que haya tenido el producto durante el último mes, con el fin de que la rebaja sea real y no se presente como una oferta algo que en realidad no supone una reducción efectiva del coste.
El Ejecutivo autonómico también advierte de que un producto defectuoso no puede venderse como rebajado en estas campañas. Los artículos que se ofrezcan con descuento deben estar en perfecto estado y cumplir con los requisitos establecidos en el contrato, por lo que las rebajas no implican en ningún caso una rebaja en las obligaciones del vendedor respecto al estado del producto.
En lo relativo a la garantía, Consumo recuerda que comprar en rebajas no supone perder derechos. La garantía legal debe ser la misma que en cualquier otra época del año: dos años en el caso de productos nuevos y, para los de segunda mano, el plazo pactado, que nunca podrá ser inferior a un año.
También aclara la diferencia entre compras en tienda física y compras a distancia. En los establecimientos presenciales, el consumidor solo tiene derecho a devolución si existe falta de conformidad con el contrato, como podría ocurrir ante un defecto de fábrica. El cambio o la devolución por otros motivos dependerá de la política comercial de cada comercio, por lo que no existe una obligación legal general de aceptar devoluciones en tienda física.
En cambio, en las compras online o telefónicas sí rige el derecho de desistimiento durante 14 días naturales desde la recepción del producto, sin necesidad de justificar el motivo. Ese derecho se mantiene también en periodo de rebajas, de modo que el consumidor conserva la misma protección que el resto del año cuando compra a distancia.
La Consejería de Industria, Empleo, Innovación y Comercio recuerda asimismo que los establecimientos no están obligados a admitir el pago con tarjeta ni a hacerlo sin condiciones, ya que pueden fijar un importe mínimo para ese medio de pago. En todo caso, el consumidor tiene derecho a que le entreguen ticket o factura, un documento imprescindible para reclamaciones, devoluciones o para hacer valer la garantía.
Por último, Consumo aconseja reclamar primero en el propio establecimiento o en el servicio de atención al cliente si se considera vulnerado algún derecho. Si no se alcanza un acuerdo, la persona consumidora puede solicitar una hoja de reclamaciones o acudir a la Junta Arbitral de Consumo, en el caso de comercios adheridos al sistema arbitral.












