La huelga estatal de Técnicos Superiores Sanitarios (TSS), celebrada el pasado 29 de mayo, ha registrado un respaldo mayoritario tanto en Cantabria como en el conjunto del país, con un seguimiento que ha superado el 80% y que, en determinados servicios, ha llegado a ser total.
La jornada de protesta, impulsada para reclamar la aplicación efectiva del Grupo B recogido en el artículo 76 del Estatuto Básico del Empleado Público (TREBEP), culminó con una concentración multitudinaria frente al Ministerio de Hacienda, en Madrid. Hasta allí se desplazaron miles de profesionales procedentes de distintas comunidades autónomas para exigir el desbloqueo de una reivindicación que, según denuncian, lleva cerca de dos décadas pendiente.
Durante la movilización, en la que participaron más de 7.000 personas según los datos difundidos por la organización, se corearon consignas como “Grupo B ya” o “Sin técnicos no hay diagnóstico”, en referencia al papel esencial que desempeña este colectivo dentro del sistema sanitario.
En el caso de Cantabria, la incidencia del paro ha sido especialmente notable en áreas como los laboratorios clínicos, el radiodiagnóstico o la medicina nuclear, donde el seguimiento ha sido muy elevado. La protesta ha tenido su reflejo en la actividad asistencial, con retrasos y reprogramaciones en pruebas diagnósticas no urgentes y en parte de la actividad programada.
Los Técnicos Superiores Sanitarios denuncian el incumplimiento de la normativa vigente en materia de clasificación profesional y el mantenimiento de este colectivo en el grupo C1, pese a contar con titulaciones superiores de Formación Profesional y asumir funciones clave en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de los pacientes. A su juicio, esta situación repercute tanto en sus condiciones laborales como en el reconocimiento profesional y económico que les corresponde.
Además, advierten de que, si el Ministerio de Hacienda no desbloquea la reclasificación, las movilizaciones podrían intensificarse en los próximos meses, sin descartar una convocatoria de huelga indefinida de cara al otoño.
Los convocantes han trasladado también su agradecimiento al apoyo recibido por parte de otros profesionales sanitarios, pacientes y ciudadanía, así como a la implicación de los propios técnicos, que han secundado la huelga pese a la imposición de servicios mínimos. El conflicto, subrayan, afecta a más de 30.000 profesionales en toda España.
Reivindicación pendiente desde 2007
El eje de las protestas se sitúa en la implantación del Grupo B prevista en el TREBEP desde 2007, una medida que permitiría ajustar la clasificación profesional, las competencias y las retribuciones del colectivo a su formación y responsabilidad actual.
Las organizaciones convocantes consideran que la falta de desarrollo de esta medida ha generado un agravio comparativo dentro del Sistema Nacional de Salud y ha supuesto una pérdida sostenida de derechos profesionales y económicos durante casi 19 años.












