Cantabria vive uno de los episodios de calor más intensos de los últimos años en un mes de mayo, con termómetros que se disparan en toda la comunidad y que han roto varios récords históricos. El aeropuerto Seve Ballesteros ha liderado las temperaturas máximas de España este martes , alcanzando los 35,2 ºC, la máxima nacional en lo que va de semana. En el municipio santanderino, los termómetros han llegado a los 33,3 ºC, la segunda máxima regional, mientras que otros puntos de la región también han superado los 30 ºC: Torrelavega (33 ºC), Ramales de la Victoria (32,8 ºC), San Felices de Buelna (32,1 ºC) y Santander (30,5 ºC), según datos de la AEMET.
Torrelavega ha alcanzado los 34,7 ºC, superando el anterior récord histórico de 34,2 ºC que permanecía vigente desde 1994, y Santillana del Mar ha batido su máxima histórica con 33,8 ºC. En la zona oriental de Cantabria se han registrado 35,3 ºC y en áreas cercanas a Castro Urdiales 34,1 ºC, mientras que Reinosa ha alcanzado los 32 ºC y Potes los 28 ºC
La ola de calor ha dejado también una noche tropical en Cantabria, con varias localidades que han superado los 20 ºC en la madrugada, un umbral que define precisamente este tipo de noches. Castro Urdiales, Ramales de la Victoria, Santander, Cillorigo de Liébana y San Felices de Buelna fueron algunos de los municipios donde el termómetro no bajó de 20 ºC, después de una jornada de sábado donde la región rozó los 37 ºC y batió el récord histórico de calor para un mes de mayo.
El Gobierno de Cantabria ha activado el nivel rojo de riesgo para la salud por calor en el litoral cántabro, los valles interiores y el Valle de Villaverde, mientras que mantiene la alerta naranja en Liébana. La alerta roja se activa cuando se prevén cinco días consecutivos con temperaturas máximas superiores a 32 ºC y mínimas por encima de 20 ºC, condiciones que se están dando en estas zonas. La Consejería de Sanidad ha pedido a la población que evite la exposición directa al sol, especialmente entre las 12.00 y las 17.00 horas, que no realice esfuerzo físico al aire libre, que se hidrate con frecuencia y que permanezca en lugares frescos y, si es posible, climatizados.
Los colectivos más vulnerables —personas mayores de 65 años, niños pequeños, mujeres embarazadas, personas con enfermedades crónicas y quienes viven solos— son los que corren mayor riesgo de deshidratación y golpe de calor. Sanidad ha activado protocolos de vigilancia epidemiológica y refuerza la atención en centros de salud y hospitales, recordando que es “urgente y obligatoria” la notificación de casos de patología originada directamente por el calor.
Este episodio de calor llega en un contexto de récords históricos batidos en los últimos años. En agosto de 2024, Cantabria registró la temperatura más alta de España con 43,1 ºC en Tama (Cillorigo de Liébana), y seis estaciones superaron los 40 ºC. En agosto de 2025, la comunidad igualó su récord absoluto de calor con 43,5 ºC en Terán (Cabuérniga), la misma marca que se alcanzó en julio de 2022. Ahora, en mayo de 2026, Cantabria vuelve a estar en el punto de mira por temperaturas excepcionales, con una máxima nacional en el aeropuerto de Castro Urdiales y récords históricos en Torrelavega y Santillana del Mar.
La referencia a 1964 es relevante porque en aquel año se registraron las temperaturas más altas que se tenían constancia hasta ese momento en la región, con valores excepcionales para la época en diversos puntos de Cantabria. Aquel verano de 1964 marcó un hito en la historia climática de la comunidad, un récord que resistió durante décadas hasta que fue superado en las últimas olas de calor.













