La consejera de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca y Alimentación del Gobierno de Cantabria, María Jesús Susinos, ha elevado al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, la gravedad de la actual campaña pesquera del verdel, calificada como «nefasta» por su escasa captura, con un consumo que no supera el 13% de la cuota asignada a los barcos cántabros. Esta situación se replica en el conjunto del Cantábrico noroeste, donde el porcentaje se sitúa alrededor del 10%, lo que evidencia un patrón repetido en los últimos años con graves repercusiones económicas para los pescadores, especialmente aquellos dedicados a artes menores y fijas.
Durante su intervención en la Conferencia Sectorial de Agricultura y Desarrollo Rural y el Consejo Consultivo de Política Agrícola para Asuntos Comunitarios, Susinos ha insistido en la necesidad de activar de forma inmediata las ayudas extraordinarias contempladas en el artículo 26.2 del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA), destinadas a paliar las pérdidas derivadas de esta paralización forzosa de la actividad. Además, ha demandado el análisis de otras medidas complementarias, como apoyos por cese temporal de la faena, para sostener la viabilidad del sector pesquero regional en un contexto de escasez persistente del recurso.
El Gobierno autonómico subraya que esta problemática no es aislada, ya que en campañas anteriores se han registrado consumos igualmente bajos, agravados por recortes en las cuotas de pesca que han alcanzado hasta el 24% en 2025 y un 48% propuesto inicialmente para el ejercicio actual, aunque mitigado en negociaciones europeas. A pesar de ajustes en cuotas de otras especies como la caballa para 2026 —que elevan la asignación cántabra de 792.190 a 1,2 millones de kilogramos—, la ausencia de verdel en las aguas hace inútiles estos incrementos, según ha manifestado la consejera.
Susinos ha vinculado esta reclamación a un paquete de prioridades más amplio, que incluye mejoras en la sanidad animal para el sector ganadero mediante la disponibilidad de vacunas y un rediseño de la Política Agraria Común (PAC) adaptado a las necesidades regionales. El Ejecutivo cántabro se compromete a mantener el diálogo con el Ministerio y la Comisión Europea para optimizar los recursos pesqueros, garantizando la sostenibilidad ambiental y el bienestar económico de los operadores del sector.
Esta insistencia busca no solo compensaciones puntuales, sino también soluciones estructurales que eviten la repetición de crisis similares, en las que los armadores y tripulantes han dependido de convocatorias autonómicas cofinanciadas por el FEMPA, como las de 231.000 euros abonadas en periodos previos por paralizaciones temporales. El impacto se centra en puertos base cántabros, donde siete buques y veinte tripulantes han recibido ya apoyos similares en convocatorias recientes, demostrando la recurrencia del problema.














