El Gobierno de Cantabria habrá destinado 1,9 millones de euros en los tres primeros años de legislatura a financiar los servicios de salvamento y socorrismo en las playas de la región, dentro de su apuesta por reforzar la seguridad en el litoral y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias. La cifra ha sido puesta de relieve por la consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, al presentar la nueva convocatoria de ayudas a los ayuntamientos costeros.
La línea de subvenciones aprobada por el Ejecutivo está dirigida a los municipios del litoral para sufragar parte de los gastos corrientes vinculados a la vigilancia, el rescate y el salvamento en playas durante la temporada de baño. Con esta medida, el Gobierno autonómico busca que los consistorios dispongan de los recursos necesarios para mantener operativos los dispositivos de seguridad en los arenales durante los meses de mayor afluencia.
Según ha explicado la Consejería, estas ayudas permiten a los ayuntamientos contar con personal especializado y con medios materiales como embarcaciones, puestos de vigilancia, botiquines, desfibriladores y sistemas de comunicación por radiofrecuencia conectados con el 112. La orden reguladora también establece la obligación de delimitar correctamente las zonas de baño y las áreas reservadas a deportes náuticos, con el fin de reducir riesgos y prevenir accidentes.
La convocatoria contempla además que la cuantía máxima por ayuntamiento no supere los 100.000 euros y que la concesión de fondos tenga en cuenta el esfuerzo realizado por cada corporación local en la organización del servicio. En Cantabria, las competencias de vigilancia, rescate y salvamento se extienden a cerca de 80 playas y la temporada oficial abarca del 1 de junio al 27 de septiembre, aunque el horario puede variar según la afluencia de bañistas en cada municipio.
Urrutia ha defendido que la seguridad es un elemento básico de la calidad turística y ha subrayado la importancia de ofrecer playas atendidas, seguras y con capacidad de reacción ante cualquier incidencia. En esa misma línea, el Ejecutivo considera que la mejora de estos dispositivos no solo protege a los usuarios del litoral, sino que también contribuye a reforzar la imagen de Cantabria como destino turístico y a consolidar una cultura de prevención.












