El proyecto piloto “Apoyo a nuestros mayores en el uso de sistemas electrónicos”, impulsado por la Consejería de Industria del Gobierno de Cantabria en colaboración con COERCAN (Federación del Comercio de Cantabria), ha registrado 1.397 consultas entre septiembre y diciembre de 2025, consolidándose como una herramienta eficaz contra la brecha digital en la población mayor. La iniciativa ofrece asistencia gratuita y práctica en el manejo de teléfonos móviles, tabletas y otros dispositivos electrónicos, atendiendo incidencias frecuentes en dos establecimientos especializados: CSystem Informática (calle Vargas, Santander), que gestionó el 90,5% de las intervenciones (1.264), e Informática Aja (calle José María de Pereda, Torrelavega), con el 9,5% restante (133).
La mayoría de consultas se resolvieron en cuatro o cinco minutos, trabajando con un catálogo de 25 incidencias habituales, lo que evidencia la rapidez y especialización del servicio. Solo el 2% requirió presupuesto adicional para reparaciones y un 0,3% no pudo solucionarse, lo que supone un índice de éxito superior al 97%. En cuanto al perfil de usuarios, predominan las personas de 75 a 80 años (32,1%), seguidas por el tramo de 65 a 75 años (31,5%), confirmando la demanda entre el colectivo senior.
Lanzado en octubre de 2025 como iniciativa experimental, el programa surgió de un convenio entre el Ejecutivo autonómico, COERCAN, la Consejería de Inclusión Social y las cámaras de comercio de Cantabria y Torrelavega, con el fin de paliar las dificultades tecnológicas que excluyen a los mayores de los beneficios digitales cotidianos. El consejero de Industria, Eduardo Arasti, ha valorado los resultados como prueba de la “oportunidad y utilidad” de esta atención “cercana y especializada”, que combina soporte técnico con un carácter asistencial esencial en una sociedad cada vez más digitalizada.
El Gobierno destaca que el proyecto responde a una brecha digital “acuciante” en Cantabria y prevé su continuidad y posible ampliación a más establecimientos, reforzando así la inclusión tecnológica de las personas mayores en el ámbito comercial y social. Esta acción se alinea con otras medidas regionales para fomentar la digitalización accesible, como campañas previas de formación en el uso de dispositivos electrónicos.














