El Consejo de Estado ha emitido dictamen favorable al decreto de autocaravanas que tramita el Gobierno de Cantabria, lo que supone un aval clave para que la Consejería de Turismo pueda avanzar en la aprobación de la nueva normativa. El decreto, aun pendiente de fecha concreta de entrada en vigor, plantea la regulación de la pernocta de autocaravanas en la comunidad, con el objetivo de canalizar una demanda turística creciente y evitar que las estancias se produzcan en zonas no autorizadas, como arenales o espacios protegidos.
El organismo consultivo emitió su pronunciamiento el pasado 6 de marzo, tras analizar el texto elaborado por el Ejecutivo cántabro, en el marco de un trámite obligatorio para este tipo de regulaciones autonómicas. El Consejo de Estado ha dado vía libre a la propuesta, según han confirmado fuentes del Gobierno, que evitan por ahora avanzar detalles sobre plazos de aplicación, aunque señalan que la norma podría aprobarse en las próximas semanas tras superar este filtro.
Entre las principales novedades que incorpora el decreto figura la habilitación de áreas de estacionamiento de titularidad pública en puntos de especial interés turístico, una medida diseñada para ofrecer atractivos más definidos a los viajeros y, al mismo tiempo, reducir la presión sobre municipios y núcleos costeros que han sufrido un aumento de autocaravanas durante temporadas punta. Esta creación de espacios específicos no ha sido recibida con igualdad por todos los sectores: las asociaciones ecologistas han mostrado reticencias, al exigir un mayor control en zonas sensibles como el Parque Natural de Oyambre, donde la presencia de vehículos recreativos puede agravar la presión medioambiental.
El texto también recoge varias de las demandas del sector turístico, especialmente de las empresas de campings. Entre ellas, se eliminan las limitaciones al número máximo de autocaravanas que pueden estacionar en una misma área, lo que permite adaptar la oferta a la demanda real y facilitar la gestión en establecimientos de referencia. Además, la normativa amplía el número de parcelas destinadas a este tipo de vehículos y regula la posibilidad de crear nuevas áreas específicas, siempre que se respeten los requisitos técnicos, urbanísticos y medioambientales establecidos.
El presidente de la Asociación de Campings de Cantabria, Eneko Valle, ha señalado que la modificación normativa puede contribuir a poner fin a la imagen “constante” de autocaravanas pernoctando en lugares no autorizados, un fenómeno que se vuelve especialmente visible en fechas como la Semana Santa. Según Valle, la nueva regulación no solo permitirá una gestión más ordenada de la actividad turística, sino también una mayor protección de los entornos naturales y de la calidad de vida de los vecinos de las zonas afectadas.
Para el Gobierno de Cantabria, la aprobación de este decreto supone el segundo gran reto normativo impulsado por la Consejería de Turismo en los últimos tiempos, tras el proceso de regulación de los pisos turísticos. El Ejecutivo vincula ambas iniciativas a la necesidad de adaptar el marco jurídico a una oferta turística en continuo crecimiento y a un modelo de movilidad ligada al turismo de autocaravana que ha ganado protagonismo en la última década.
Aunque el dictamen del Consejo de Estado resuelve la duda sobre la validez del texto y los mecanismos jurídicos que lo sustentan, el Gobierno mantiene el silencio en cuanto a la fecha concreta de entrada en vigor de la norma, una incógnita que mantiene en vilo tanto a los usuarios de autocaravanas como a los empresarios de la hostelería y el camping. Las estimaciones del Ejecutivo apuntan a que la aprobación definitiva podría producirse en las próximas semanas, pero el calendario seguirá dependiendo de la tramitación interna y de la disposición final que el Consejo de Gobierno otorgue a este proyecto.














