Durante todo 2025 se ha repetido casi como un eslogan que “nunca hubo tanta gente trabajando en Cantabria”, una frase que encontraba respaldo en los sucesivos récords de afiliación mes a mes. Ese ciclo se ha confirmado con los datos de cierre de ejercicio: la comunidad ganó 3.318 cotizantes, un 1,43% más, hasta alcanzar los 235.595 trabajadores dados de alta en la Seguridad Social, mientras la lista de desempleados se redujo en 1.529 personas, un 5,20%, hasta los 27.898 parados. Son cifras que consolidan un máximo histórico de empleo, pero también dibujan una clara ralentización.
En 2024 Cantabria fue la cuarta autonomía donde más se redujo el desempleo; en 2025 cae hasta la octava posición. En comparación con el conjunto del país, el balance es menos brillante: mientras en España el paro bajó en 152.048 personas, un 5,94%, la comunidad se queda más de siete décimas por debajo de esa media. También en afiliación el comportamiento resulta más discreto, con un crecimiento del 1,43% frente al 2,37% nacional, lo que relega a Cantabria al tramo bajo del ranking, en la decimocuarta posición.
Por sectores, el peso del terciario sigue marcando el mercado laboral cántabro. El sector servicios concentra 21.085 de los 27.898 desempleados registrados, seguido de la industria, con 2.134 personas sin trabajo; la construcción, con 1.831; y la agricultura, con 396. A estos hay que añadir 2.452 inscritos sin empleo anterior, lo que evidencia que buena parte del paro sigue afectando a quienes intentan incorporarse por primera vez al mercado laboral.
Los datos publicados este lunes por el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones y el Ministerio de Trabajo y Economía Social también evidencian un ligero enfriamiento en el tramo final del año. Entre noviembre y diciembre se perdieron 460 cotizantes, un 0,19%, mientras que el paro apenas se redujo en 21 personas, un 0,08%. En términos mensuales la bajada del desempleo se concentró exclusivamente en los servicios, con 161 parados menos, ya que la construcción sumó 76 desempleados más, la industria añadió 67 y la agricultura incorporó 14 respecto al mes anterior.
Desde el Gobierno de Cantabria se insiste en la lectura positiva, subrayando que se trata del “mejor dato de paro de los últimos 18 años en un mes de diciembre”, con 27.898 desempleados inscritos en el Servicio Cántabro de Empleo. El consejero de Empleo, Eduardo Arasti, destaca además que ha sido “el mejor diciembre en paro registrado por sectores (servicios, construcción, agricultura y primer empleo)” y recalca que el desempleo ha bajado “en hombres y mujeres, en todos los tramos de edad y en los dos últimos años”.
La patronal CEOE-Cepyme comparte la valoración general del año y habla de un “buen comportamiento” del empleo en 2025, con un descenso “sostenido” del paro a lo largo del ejercicio. No obstante, matiza el optimismo al recordar que en diciembre el desempleo aumentó “en los sectores básicos de nuestra economía”. El director general, Francisco Aguilera, califica de “discreto” el resultado del último mes, con solo 21 parados menos, en línea con la media estatal, y pide vigilar de cerca el repunte del paro en construcción e industria —con 76 y 67 nuevos desempleados, respectivamente— así como en la agricultura. “Son cifras positivas, pero con matices”, resume.
Los sindicatos introducen sombras adicionales en ese balance. Para UGT, las estadísticas confirman que “en Cantabria el empleo crece, pero menos que en España, tanto en cantidad como en calidad”. Su secretario general, Mariano Carmona, sostiene que el nivel de paro más bajo desde 2007 se sostiene “gracias a un empleo muy temporal y mucho más precario que en el resto del país”, y alerta de que en diciembre la contratación indefinida cayó más de un 12%, mientras que la temporalidad se disparó por encima del 18%. A su juicio, la comunidad mantiene “un modelo productivo tradicionalmente estacional y muy dependiente de los servicios” y reclama “una apuesta decidida por el sector primario y el industrial” para cambiar esa estructura.
En la misma línea, CC OO advierte de que la “ligera” reducción del desempleo con la que se cierra 2025 “no es suficiente para paliar la inestabilidad estructural del mercado laboral”. La secretaria de Empleo del sindicato, Laura Lombilla, llama la atención sobre el comportamiento del sector secundario, ya que “el desempleo desciende únicamente en servicios”. Asegura que, si el paro ya es preocupante, “en la industria la situación adquiere tintes de cronificación”, recordando que el desempleo industrial ha crecido en casi todos los meses del último semestre. Eso, apunta, ayuda a explicar la brecha por sexos: mientras el paro femenino baja en todas las franjas de edad, el desempleo masculino aumenta en todos los tramos.
USO va un paso más allá en su diagnóstico y sostiene que “el comercio y la hostelería parecen haber llegado a su máximo rendimiento en términos de empleo”. El sindicato considera que la campaña de Navidad “ha pasado sin pena ni gloria por el mercado laboral de Cantabria”, con un diciembre “plano” que califica como “el peor de los últimos cinco años” en términos de creación de empleo. Aunque reconoce que los servicios son el único sector que tira de la ocupación, subraya que lo hace “de manera débil” y concluye que la valoración del último mes “no puede ser positiva y deja dudas sobre la capacidad del buque insignia de la economía cántabra, comercio y hostelería”.












