La Policía Local de Santander intervino ayer lunes en varios incidentes que alteraron la convivencia y la seguridad vial de la ciudad. En la calle Castilla, sobre las 23:35 horas, un joven de 24 años fue identificado y denunciado como responsable de una vivienda donde se generaron molestias por música a alto volumen y gritos, perturbando el descanso del vecindario. Esta actuación forma parte del control policial para garantizar la tranquilidad en los barrios y evitar comportamientos incívicos que afectan a la calidad de vida.
En materia de tráfico, agentes solicitaron la prueba de detección de sustancias psicotrópicas a tres conductores interceptados por infracciones. En la calle Vargas a un hombre de 32 años, en Paseo de Pereda a un varón de 49 y en Paseo Altamira a otro conductor de 41 años, las pruebas dieron positivo en THC, por lo que se iniciaron los correspondientes expedientes administrativos. Estas actuaciones reflejan el compromiso policial en la prevención y control de la conducción bajo efectos de drogas, un factor de riesgo importante para la seguridad vial.
Además, la jornada acumuló tres accidentes de circulación con heridos. A las 16:20 horas, en la calle José Hierro, una colisión entre un turismo y una motocicleta dejó herido al motorista de 39 años, quien fue atendido por sanitarios y trasladado al Hospital Valdecilla. A las 17:00 horas, en la calle Bajada de la Encina, se produjo una colisión entre dos vehículos, resultando herido un conductor de 45 años que igualmente fue asistido y trasladado al centro hospitalario. Y a las 18:20 horas, en la rotonda de la avenida de la Constitución con la calle Torremar, otro choque entre turismos causó heridas a un conductor de 34 años, que recibió atención médica in situ y fue llevado a Valdecilla para valoración.
En el apartado de orden público, el pasado viernes por la mañana, agentes identificaron y denunciaron a dos mujeres de 37 y 57 años por realizar venta ambulante de ropa y calzado usados en el Mercado de Méjico sin contar con la autorización municipal correspondiente. Esta intervención forma parte de las acciones para regularizar actividades comerciales y evitar la competencia desleal o prácticas ilegales.
Por último, ayer a las 18:55 horas, una mujer de 50 años fue denunciada por consumir alcohol en la vía pública en la calle Río de la Pila, y además fue sancionada por desórdenes al obstaculizar el tránsito vehicular, deteniéndose en el centro de la calzada y deteniendo la circulación. Estas denuncias se enmarcan dentro de la aplicación de la Ley 4/2015 para garantizar la convivencia y el respeto en los espacios públicos.
Las actuaciones policiales de este lunes ejemplifican el trabajo constante de la Policía Local de Santander para mantener la seguridad, el orden y la calidad de vida de los ciudadanos, combatiendo tanto infracciones de tráfico como comportamientos contrarios a la convivencia en la ciudad.












