El alcalde de Torrelavega, Javier López Estrada, y el concejal de Seguridad, Pedro Pérez Noriega, han anunciado que la Policía Local recibirá la Medalla de Oro de la Ciudad con motivo de su 150 aniversario. La propuesta se debatirá en la Comisión de Desarrollo Local y Protocolo y será ratificada en el Pleno municipal del próximo 25 de septiembre. La entrega oficial tendrá lugar el día 30 en el Teatro Municipal Concha Espina, coincidiendo con los actos de San Miguel, patrón del cuerpo.
La Medalla de Oro es la máxima distinción recogida en el Reglamento de Honores y Distinciones del Ayuntamiento y reconoce a personas o entidades que hayan prestado servicios destacados a la ciudad. “Es una muestra de respeto y admiración a todas las personas que han formado parte de nuestra Policía Local durante estos 150 años”, destacó López Estrada. Pérez Noriega subrayó que el homenaje incluirá también condecoraciones y un recuerdo a los agentes fallecidos en el último año.
El origen de la Policía Local se remonta a 1875, cuando el Pleno municipal creó las primeras plazas de la Guardia Municipal tras la Restauración de la Monarquía. Desde entonces, el cuerpo ha desempeñado un papel esencial en la seguridad, la regulación del tráfico y la convivencia en la ciudad, colaborando con Policía Nacional, Guardia Civil, Bomberos y Protección Civil.
Sin embargo, la celebración llega marcada por la protesta interna. Desde la Asociación de Policía Local y Bomberos en Torrelavega (APLB) han rechazado la forma en que el Ayuntamiento organiza el acto, que consideran “una operación de propaganda política”. Denuncian que, mientras se prepara una distinción “para aparentar normalidad y respeto”, la plantilla trabaja con “condiciones laborales indignas, instalaciones deficientes y turnos mínimos de apenas dos agentes en la calle”.
La organización sindical recuerda además que el alcalde firmó hace más de un año un acuerdo de mejora laboral que no ha cumplido. Por ello, más del 90% de los agentes ha anunciado que no acudirá al acto institucional como muestra de rechazo. “No estamos en contra de la medalla, que nos enorgullece, pero en estas condiciones carece de validez como reconocimiento real”, señalan.














