El consejero de Educación del Gobierno de Cantabria, Sergio Silva, ha manifestado su satisfacción por el regreso a la región de los 27 alumnos del IES Torres Quevedo de Santander y sus dos profesores, tras haber pasado tres noches en Londres debido a la pérdida de su vuelo de vuelta. «Todos están en perfecto estado», ha afirmado este miércoles en sus primeras declaraciones sobre el incidente.
Silva ha querido dejar claro que, en ningún momento, los estudiantes estuvieron en una situación de desamparo, ya que los docentes los acompañaron y atendieron en todo momento. «Siempre se ha priorizado la seguridad y el confort de los alumnos antes que volver lo antes posible», ha explicado, defendiendo la decisión de alojarlos en un hotel hasta encontrar una alternativa de regreso. Finalmente, el grupo tomó un vuelo a Bilbao, desde donde fueron trasladados en autobús hasta Santander.
El problema surgió el pasado sábado en el aeropuerto de Stansted, donde los alumnos y sus profesores llegaron con suficiente antelación, pero se vieron afectados por un colapso en la zona de facturación. La reorganización de las filas y la demora en los controles de seguridad hicieron que el grupo no llegara a tiempo a la puerta de embarque, perdiendo así su vuelo de regreso.
El incidente ha generado un sobrecoste de aproximadamente 400 euros por alumno, que las familias han tenido que abonar para cubrir el alojamiento en un hotel durante tres noches, los nuevos billetes de avión y otros gastos derivados de la estancia forzosa en Londres. La agencia organizadora del viaje, Stand Up Education, adelantó el pago de estos costes, pero serán los padres quienes finalmente deban asumirlos, a la espera de que se tramite una reclamación contra el aeropuerto o la aerolínea Ryanair para tratar de recuperar el dinero.
«Es un proceso que lleva tiempo y que hay que tramitar», ha señalado Silva, quien ha insistido en que «lo razonable» en estos casos es abonar los gastos y reclamar posteriormente.
Por último, el consejero ha hecho una reflexión sobre la organización de este tipo de viajes escolares, recordando que siempre pueden surgir imprevistos. «Lo importante es saber reaccionar y adaptarse a la situación, y creo que los docentes han estado a la altura», ha concluido.














