Las autocaravanas podrán seguir pernoctando en la vía pública de Cantabria, siempre que lo hagan dentro de las condiciones generales de estacionamiento y sin incurrir en situaciones que la normativa considere acampada. Así lo recoge el nuevo decreto aprobado por el Gobierno regional para ordenar el turismo de autocaravanas y reforzar la regulación del sector.
La norma parte de una distinción básica entre estacionar y acampar, una diferencia que resulta clave para este tipo de vehículos. En ese marco, dormir en el interior de la autocaravana, cuando está correctamente aparcada, no se equipara por sí mismo a una actividad de acampada, siempre que no se desplieguen elementos como mesas, sillas, toldos, calzos u otros accesorios que impliquen ocupación del entorno.
El Ejecutivo cántabro ha impulsado esta regulación para dar respuesta al crecimiento del uso de autocaravanas en la comunidad y para ordenar una actividad turística que exige criterios más claros tanto para los usuarios como para los ayuntamientos y el propio sector. Con ello, el Gobierno pretende evitar usos indebidos del espacio público sin cerrar la puerta a la pernocta, que seguirá siendo posible en los términos permitidos por la normativa general.
El decreto también busca facilitar la creación de nuevas áreas de servicio específicas para autocaravanas, simplificando trámites y flexibilizando determinados requisitos técnicos. Entre los cambios más relevantes figura la eliminación del límite máximo de plazas en estas áreas, con el objetivo de ampliar la oferta regulada y reducir la presión sobre calles, explanadas o zonas costeras donde este tipo de vehículos suele concentrarse en temporada alta.
La ordenación aprobada no introduce una prohibición general de pernocta en la vía pública, pero sí mantiene la posibilidad de que los municipios establezcan restricciones concretas a través de sus ordenanzas, siempre dentro del marco legal aplicable. En la práctica, esto significa que los conductores deberán atender tanto a la normativa autonómica como a las limitaciones locales de estacionamiento, señalización y uso del espacio público.
La nueva regulación llega después de un proceso de revisión iniciado meses atrás, cuando la Consejería de Cultura, Turismo y Deporte sometió a información pública la modificación del Decreto 51/2019 para adaptar la normativa al auge del turismo itinerante. Desde entonces, el texto fue incorporando ajustes orientados a modernizar el sistema, ampliar su alcance y dar cabida a distintas formas de titularidad y explotación, tanto públicas como privadas.
En esa línea, el Gobierno ha defendido que ordenar el fenómeno no implica restringir de manera innecesaria la movilidad de las autocaravanas, sino encauzarla hacia espacios autorizados y mejorar la convivencia entre residentes, visitantes y administraciones. La apuesta del Ejecutivo pasa por ofrecer más seguridad jurídica y más capacidad de gestión a un sector que continúa en crecimiento.
El recorrido administrativo del decreto ha culminado tras el dictamen favorable del Consejo de Estado, que avaló la propuesta normativa antes de su aprobación definitiva. Ahora, con la nueva regulación ya en vigor, Cantabria dispone de un marco actualizado que mantiene la posibilidad de pernoctar en la vía pública en determinados supuestos, pero deja claro que la línea roja sigue siendo la acampada no autorizada.
En el proceso de elaboración del texto, el Ejecutivo también tuvo en cuenta aportaciones de empresarios y usuarios, parte de las cuales fueron incorporadas al documento final, según la información difundida durante la fase de tramitación. El resultado, sostiene la Consejería, es una norma más flexible y adaptada a la realidad del mercado, sin renunciar a las exigencias de ordenación y respeto al entorno.













