La Guardia Civil de Cantabria ha abierto diligencias, en calidad de investigadas, a dos personas de 47 y 37 años, residentes en los municipios de Piélagos y Puente Viesgo, como presuntas responsables de un delito de maltrato animal. Además, uno de los implicados ha sido denunciado administrativamente por una infracción de la normativa vigente en materia de protección animal vinculada a la cría de perros.
La actuación se inició el pasado 20 de marzo, después de que una protectora alertara sobre el estado de un cachorro de aproximadamente tres meses que había sido recogido en una calle de Puente Viesgo y posteriormente entregado en sus instalaciones. El animal presentaba un cuadro clínico de gravedad, con lesiones visibles que evidenciaban un notable deterioro de su estado de salud.
En concreto, el cachorro sufría traumatismo en la zona craneal, fractura en una de sus extremidades y una infección ocular severa, además de signos claros de dolor, sufrimiento y desnutrición. Algunas de estas afecciones requirieron intervención quirúrgica, según se desprende de la evaluación veterinaria.
Las investigaciones, desarrolladas por el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), permitieron determinar que los ahora investigados no habrían facilitado al animal la atención veterinaria necesaria para tratar las lesiones, a pesar de su gravedad. De acuerdo con el informe técnico, las heridas se habrían producido en distintos momentos temporales, siendo algunas compatibles con el ataque de otro animal.
Por otro lado, los agentes constataron posibles irregularidades en materia de cría. En este sentido, uno de los implicados podría haber vulnerado la legislación sobre protección de los derechos y el bienestar de los animales, al proceder a la cría del cachorro sin estar inscrito en el correspondiente registro de criadores de animales de compañía, incumpliendo así la prohibición establecida para particulares.
La investigación continúa abierta en relación con estos hechos.













