El exciclista cántabro Óscar Freire ha sido condenado por un delito leve de injurias a su mujer en un juicio rápido celebrado este lunes en Torrelavega, tras los hechos denunciados por la propia víctima el pasado domingo. La sentencia, en la que el propio Freire ha reconocido los hechos y aceptado la pena solicitada por la Fiscalía, fue dictada por el juzgado de Primera Instancia e Instrucción de ese municipio, según han confirmado a Europa Press fuentes conocedoras del caso.
La esposa del tricampeón del mundo de ciclismo acudió el domingo al cuartel de la Guardia Civil de Torrelavega para interponer una denuncia por un presunto delito de malos tratos en el ámbito familiar, en la que relató agresiones, amenazas, vejaciones y acoso por parte del exciclista. Horas más tarde, Óscar Freire fue detenido en su localidad natal por la misma fuerza, quedando a disposición judicial y siendo puesto en libertad con cargos hasta la celebración del juicio rápido.
Inicialmente, la denuncia podría haber derivado en un procedimiento por un delito de vejaciones injustas de carácter más grave, tipificado en el artículo 173.2 del Código Penal, pero la propia mujer decidió no insistir en esa calificación, de modo que el proceso se tramitó como un delito leve de injurias, acogido al apartado 173.4 del mismo cuerpo normativo. En el juicio, al que tuvo acceso Europa Press, la esposa se ratificó en la denuncia presentada, aunque, según explicó su abogada, la señora se encontraba “muy afectada” y no pudo entrar en todos los detalles durante su declaración.
Como consecuencia de la condena, el juez ha impuesto a Óscar Freire nueve días de localización permanente en un domicilio distinto al de la víctima, lo que obliga a que el exciclista permanezca en un lugar concreto durante ese periodo, sin poder abandonarlo salvo causas justificadas. Además, se le ha dictado una orden de alejamiento de su mujer durante seis meses, durante los cuales le queda prohibido acercarse ni comunicarse con ella por cualquier medio, ya sea directa o indirectamente.
Freire, nacido en Logroño pero radicado en Torrelavega desde hace años, se encuentra casado desde 2003 con la denunciante, con la que tiene tres hijos en común, de los que dos son menores en la actualidad. La pareja se halla en proceso de divorcio y, según consta en la resolución judicial, no convive bajo el mismo techo desde noviembre de 2025, fecha en la que se produjo la separación de hecho.
El caso ha vuelto a poner en primer plano la problemática de la violencia de género en el ámbito deportivo de élite, especialmente en un deportista tan reconocido como Freire, que a lo largo de su trayectoria ha acumulado tres títulos de campeón del mundo y ha sido uno de los referentes internacionales del ciclismo en las últimas dos décadas. La condena ahora impuesta por injurias, aunque formalmente se inscribe en el apartado de delitos leves, se enmarca dentro de un contexto de relación familiar conflictiva en el que la víctima ha encontrado respaldo en la vía judicial para hacer valer su protección.
En estos momentos, el exciclista cumple la pena de localización permanente y la orden de alejamiento sin perjuicio de las derivaciones que pudieran producirse en el procedimiento de separación matrimonial y en otros aspectos relacionados con la custodia y régimen de visitas de los menores, asuntos que, en su caso, quedarán a salvo de la resolución penal aquí descrita.














