Manu Hernando ha sido el portavoz racinguista en la previa del choque ante el CD Castellón (sábado 28, 21:00 horas, SkyFi Castalia), donde ha destacado que “el equipo compite de maravilla”, aunque reconoce que “ahora que los partidos cuestan más, es más complicado rascar los tres puntos”.
El Racing completó en las Instalaciones Nando Yosu el tercer entrenamiento de la semana, con la incorporación de Samu Calera, Chino, Sergio y Santi Franco del Rayo Cantabria para paliar las bajas de Villalibre (al margen), Arana, Pablo Ramón y Manex Lozano. La gran novedad fue la ausencia de José Alberto, operado con éxito de una complicación vascular el miércoles.
Hernando abrió la rueda de prensa abordando la situación del técnico asturiano: “Nos lo comunicaron hoy. Estará unos días de reposo, es una baja sensible, pero el cuerpo técnico es sólido y él se mantendrá en contacto. Le deseamos ánimo y una pronta recuperación”. Añadió que “en momentos duros como este o la lesión de Manex, surge un extra de motivación para ir con todo y dedicarle la victoria”.
Sobre el estado del líder, el central palentino valoró: “Somos primeros, aunque en los últimos encuentros no hemos dominado todo el partido. Lo clave es competir bien, y en esta fase de la temporada cada punto pesa más”.
Hernando analizó al Castellón: “Es un rival peculiar, que plantea cosas distintas. Lo hemos diseccionado toda la semana y sabemos dónde clavarles el puñal”. Optimista pero cauto, matizó: “Un empate sería lo menos malo, como en Eibar, donde al final habríamos firmado el punto. Vamos a por la victoria, estamos seguros de poderla lograr, pero no será sencillo”.
Competencia interna y paciencia
A nivel personal, el zaguero afronta un tramo irregular en minutos: “He vivido un periodo mentalmente duro por la falta de titularidades, pero hay que mantener la paciencia y estar listo para cuando toque. Compañeros como los que ahora rotan también pasan por lo mismo”.
Recordó su dinámica reciente: “Cuando otros rinden a gran nivel y el equipo encadena triunfos, entrar es jodido. La competencia es altísima. Sabía que mi momento llegaría: en Copa intenté dejar huella y en Liga sigo en esa línea. Quedan muchos partidos, unos jugarán más, otros menos. Hay que trabajar día a día sin bajar los brazos”.











