El Pleno ordinario de Torrelavega ha vuelto a escenificar la división política en torno al futuro Museo del Hojaldre, con todos los grupos municipales menos el PRC aprobando una moción que urge al alcalde Javier López Estrada a acatar el acuerdo del 29 de abril de 2025, cuando la mayoría rechazó instalarlo en el edificio municipal de la plaza Baldomero Iglesias. PP, PSOE, Vox, Torrelavega Sí e IU-Podemos han unido fuerzas de nuevo para sacar adelante esta iniciativa impulsada por los populares, que critican el «empeño personal y de partido» del equipo de Gobierno regionalista por insistir en esa ubicación pese al voto contrario del Ayuntamiento. El alcalde ha defendido que el proyecto forma parte del Plan de Sostenibilidad Turística, respaldado inicialmente por todos, y ha echado en falta alternativas viables de la oposición para emplear los 500.000 euros europeos vinculados, cuya ejecución debe completarse antes del 30 de junio de 2026.
Los informes técnicos municipales han irrumpido con fuerza en el debate, alertando de graves consecuencias si se altera la ubicación actual. El interventor advierte de un «riesgo máximo» de perder la subvención, ya que no hay tiempo para un nuevo proyecto antes de la fecha límite europea, y la reparación previa del edificio está en marcha sin fecha clara de fin, lo que complica incluso el plan original. En caso de incumplimiento, el Ayuntamiento debería devolver más de 400.000 euros ya recibidos, más intereses y posibles penalizaciones al conjunto del plan, en un contexto donde el museo ocuparía solo parte del inmueble, dejando unos 200 metros cuadrados sin uso definido. El secretario general añade que cualquier decisión de renunciar a la licitación, ya publicada con plazo hasta el 11 de febrero, corresponde exclusivamente al alcalde por interés público justificado, pero implicaría compensar a los licitadores por sus gastos y vetar una nueva convocatoria similar mientras persistan las causas.
Desde la oposición, se ha reprochado al PRC haber agotado los plazos sin actuar pese a las advertencias de abril, con el portavoz popular Miguel Ángel Vargas insistiendo en que «la responsabilidad es del equipo de Gobierno». El PSOE, socio de los regionalistas, ha marcado distancias sobre esta ubicación –defendiendo su uso para unificar servicios municipales dispersos– aunque su portavoz José Luis Urraca ha rechazado acusaciones de «despotismo» y ha negado formar gobierno con un déspota, subrayando que el pacto funciona en el resto de materias. López Estrada ha llamado a la reflexión y a propuestas concretas para el espacio sobrante, recordando que la única alternativa del PSOE, la antigua cafetería de La Lechera, era «demasiado pequeña» para absorber la financiación europea.
Esta ha sido la única moción aprobada de las seis debatidas, en un Pleno que también rechazó la de Vox para suprimir la Oficina Municipal de la Mujer, Espacio Mujeres, tildada de «vergonzosa» e «insulto a las mujeres» por el resto de grupos, que defendieron su labor contra la discriminación y la duplicidad con servicios sociales. Las cuatro de IU-Podemos, sobre viviendas en planta baja para mayores aislados, Museo de Ferrocarril en la estación de Adif, unidad antideshaucios y protocolo de emergencia habitacional, no prosperaron, igual que la del PP para arreglar la cubierta del pabellón Habana Vieja, ya que el Gobierno municipal alegó que el proyecto está en marcha.
Entre otros acuerdos, el Pleno dio luz verde a la subida del 3% en tarifas de los parkings de La Llama y Bulevar Demetrio Herrero, a petición de los adjudicatarios; designó a Cristina García Viñas y Pedro Pérez Noriega como representantes en el Consejo Cántabro de Comercio; y autorizó convenios con el Gobierno de Cantabria para selección de Policía Local y con el ICASS para servicios sociales de atención primaria hasta 2029, prorrogables cuatro años más, incluyendo ayuda a domicilio, teleasistencia o emergencias sociales.














