La Asamblea Abierta de Piélagos ha llamado a vecinos del municipio y cualquier persona interesada a una reunión informativa el próximo sábado 31 de enero, a las 11:30 horas, en el local municipal de Barcenilla, para analizar la situación del proyecto de adaptación del vertedero de Castañeda. La iniciativa se enmarca en el anuncio del inicio en febrero de la demolición del antiguo edificio de la Residencia Cantabria, cuyos escombros —con grandes cantidades de amianto— irían destinados a esta instalación, que pasaría de recibir residuos no peligrosos a gestionar materiales con amianto.
Los miembros de la asamblea han recopilado toda la información disponible y, ante lo que consideran una falta total de transparencia, presentaron el pasado 16 de diciembre un recurso de alzada ante la Consejería de Fomento, Vivienda, Ordenación del Territorio y Medio Ambiente del Gobierno de Cantabria. Con este escrito impugnan la resolución del 17 de noviembre de 2025, publicada en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), que modifica la Autorización Ambiental Integrada del vertedero, gestionado por Integraciones Ambientales de Cantabria, S.A. (IACAN), para permitir nuevos códigos LER de residuos con amianto en el Monte Carceña. Hasta la fecha, el recurso no ha obtenido respuesta alguna por parte de la administración.
Desde la asamblea denuncian que el proceso se ha llevado a cabo sin ningún tipo de participación pública ni transparencia, incumpliendo el Convenio de Aarhus y la Ley 27/2006 de derechos de acceso a la información, participación pública y justicia en materia ambiental. Durante meses, han explicado, los vecinos solo han podido acceder a datos parciales y contradictorios a través de los medios, sin que se haya hecho pública la documentación técnica del proyecto, incluida la Evaluación de Impacto Ambiental. Esta opacidad les impide conocer las medidas de seguridad previstas y evaluar si realmente protegen la salud y el entorno.
En los últimos meses, partidos políticos, organizaciones ecologistas y residentes de Piélagos y Castañeda han manifestado su oposición al proyecto, señalando posibles irregularidades legales y la ausencia de controles adecuados, como las licencias municipales que deberían haberse tramitado antes de iniciar cualquier obra. El colectivo pone el foco en que las labores de ampliación del vertedero arrancaron sin una autorización ambiental definitiva, algo que —según informaciones periodísticas— se anunciaba ya en agosto de 2025 como inminente. Para la asamblea, esta precipitación vulnera el derecho ciudadano a recurrir y contradice los principios básicos de fiscalización administrativa.
El recurso también alerta sobre los graves riesgos sanitarios y ambientales del amianto, clasificado como carcinógeno de categoría 1A, cuya inhalación puede causar cáncer de pulmón, mesotelioma o asbestosis décadas después de la exposición. Cualquier error en su manejo, transporte o almacenamiento podría liberar fibras tóxicas al aire, con efectos a largo plazo especialmente preocupantes si fallan los sistemas de impermeabilización del vertedero. La inquietud aumenta por la cercanía de la instalación al manantial de La Aguada, usado para consumo humano por vecinos de Piélagos, un aspecto que no figura evaluado en la resolución administrativa.
Ante este panorama, la Asamblea Abierta de Piélagos exige la paralización inmediata de las obras, la revocación de la autorización y la puesta en marcha de un procedimiento transparente, con acceso completo a la información pública y una participación real de la ciudadanía antes de cualquier decisión final. El encuentro del 31 de enero busca informar directamente a la vecindad, abrir espacios de diálogo y presionar a los responsables políticos y administrativos para que faciliten los informes de impacto ambiental y detallen las medidas preventivas que garanticen la protección de la salud pública y del medio natural.













