Cantabristas ha registrado alegaciones para solicitar la denegación del proyecto que prevé levantar un edificio con ocho apartamentos turísticos en suelo rústico de Liencres, en el municipio de Piélagos. La formación considera que este tipo de instalaciones resulta contrario al interés general ya la normativa urbanística vigente, ya que las construcciones colectivas de viviendas no están permitidas legalmente en este tipo de suelo.
El proyecto, según denuncian, infringe tanto el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Piélagos como la ley autonómica del Suelo, lo que lo convierte en ilegal desde su planteamiento inicial. Los cantabristas argumentan que la multiplicación de viviendas de uso turístico en terrenos destinados al sector primario va en contra de las necesidades reales de la población cántabra y del interés colectivo de la comunidad autónoma.
El portavoz del partido en Piélagos, Lorenzo Arce, ha expresado su profunda inquietud por el aluvión de iniciativas similares que están salpicando el suelo rústico, incluyendo no solo apartamentos turísticos sino también otras instalaciones ajenas al carácter productivo y natural que deberían primar en estos espacios. Arce no duda en achacar esta situación a las políticas que favorecen la turistificación masiva, un enfoque que sostienen los principales partidos políticos y que, a su juicio, está provocando graves perjuicios ambientales y sociales para los residentes habituales de Cantabria.
Desde el equipo jurídico de Cantabristas ponen como ejemplo paradigmático precisamente este proyecto de Liencres, que choca frontalmente con toda la legislación aplicable. Por ello, han hecho un llamamiento expreso al CROTU, el organismo encargado de decidir en última instancia sobre autorizaciones en suelo rústico, para que actúe con rigor legal y deniegue la solicitud presentada.
Insistir en que cualquier permiso en estos terrenos debe responder estrictamente a multas de interés general, sin caer en prácticas que disfrazan una urbanización progresiva y contraria al planeamiento vigente. Cantabristas ve en esta proliferación un riesgo claro para la preservación del suelo productivo y un obstáculo para el desarrollo equilibrado que necesita la comunidad autónoma.














