El consejero de Salud, César Pascual, ha convocado esta semana a los alcaldes de los siete municipios que forman la comarca de Liébana para una reunión institucional en su despacho, donde ha puesto todas las cartas sobre la mesa en lo que respecta a la situación sanitaria del territorio. El encuentro ha servido para detallar cómo quedará la Zona Básica de Salud (ZBS) Liébana una vez se publique, a finales de enero, la resolución del concurso de traslados que provisionará las plazas de personal estatutario del Servicio Cántabro de Salud.
Pascual ha aclarado que este concurso no afecta a las plazas de Facultativo/a Especialista de Área ni a Médico/a de Urgencia Hospitalaria, pero sí dará luz verde a la cobertura de otros puestos asistenciales clave en la zona, clarificando el mapa de profesionales disponibles para los lebaniegos en los próximos meses. Durante la cita, también se ha tratado a fondo la vacante de pediatría que dejó la jubilación del anterior titular, un hueco que preocupa especialmente en una comarca con terreno complicado y población dispersa.
Al cierre del encuentro, el consejero ha confirmado que se han barajado «diversas alternativas» con el fin de poner parches a corto plazo y asegurar la atención pediátrica sin más demoras. «Estamos trabajando en soluciones que respondan a las necesidades inmediatas de la zona», ha resumido Pascual, que ve en esta ronda de contactos un paso firme para no dejar desatendidos a los cerca de 500 niños de la comarca.
Javier Gómez Ruiz, alcalde de Potes y presidente de la Mancomunidad Liébana y Peñarrubia, ha tomado la palabra en nombre de todos los regidores y ha dado las gracias al consejero por su «disposición siempre abierta» a recibirles cada vez que lo piden y por tomarse en serio las inquietudes municipales. Gómez ha valorado la «voluntad clara» de la Consejería de Salud para capear las demandas del territorio, sobre todo en el tema de la pediatría, aunque ha puesto el dedo en la llaga de la realidad: «Sabemos que es jodido encontrar pediatras que quieran venir a Liébana, hay una escasez brutal no solo aquí, sino en toda España, con una competencia feroz entre comunidades para ficharlos».
A pesar de ese panorama, el primer edil se ha mostrado optimista y ha destacado que en la reunión se han repasado «distintas opciones» para blindar la atención a los peques en el corto plazo, sin entrar en detalles concretos que podrían adelantar negociaciones en curso. La comarca de Liébana, con sus 500 niños aproximadamente, no puede permitirse más lagunas en un servicio tan vital, y los alcaldes salen con la sensación de que el Gobierno autonómico está por la labor.
Al cónclave han acudido los alcaldes de Camaleño, Óscar Casares Alonso; Cabezón de Liébana, Jesús Fuente Briz; Cillorigo de Liébana, Jesús María Cuevas Monasterio; Pesagüero, Enrique Sabaris Conde; Potes, Javier Gómez Ruiz; el primer teniente de alcalde de Tresviso, Óscar Clemente; y Vega de Liébana, Gregorio Miguel Alonso Bedoya. Esta representación unida de los siete municipios deja claro que Liébana va en bloque a por soluciones sanitarias que no dependan solo de los vaivenes de los concursos de traslados, sino de medidas prácticas que aterricen ya en los centros de salud.
El consejero Pascual, consciente de las dificultades geográficas y demográficas de la zona –pueblos aislados, inviernos duros y profesionales reacios a los destinos rurales–, ha apostado por el diálogo directo con los munícipes para no dejar cabos sueltos. La resolución de finales de enero será el primer termómetro, pero la vacante pediátrica urge más que nunca, y las alternativas sobre la mesa podrían incluir desde refuerzos temporales hasta ajustes en la cobertura que eviten traslados lejanos para consultas infantiles.














