El Real Racing Club ha manifestado su descontento con el ritmo al que se está ejecutando el convenio firmado en agosto de 2022 con el Ayuntamiento de Santander para mejorar los Campos de Sport de El Sardinero. Este acuerdo, que se extiende hasta agosto de 2026 con algunas obras previstas para 2027, contempla una inversión superior a los 3 millones de euros, pero aún quedan por realizar las actuaciones más importantes: la rehabilitación de la cubierta y la mejora de la accesibilidad, que por sí solas superan los 1,7 millones de euros.
Manolo Higuera, presidente del club, declaró tras la reunión de seguimiento con el Ayuntamiento de Santander que el Racing ya ha cumplido con su parte del convenio al cien por cien, llegando incluso a hacerse cargo de obligaciones que inicialmente correspondían al Consistorio debido al mal estado de las instalaciones. Sin embargo, mostró su insatisfacción por la lentitud con la que se están llevando a cabo las obras por parte del Ayuntamiento. En concreto, destacó que las intervenciones esenciales, como la impermeabilización de la cubierta y las adaptaciones para personas con movilidad reducida, comenzarán en 2026 y la mayor parte se terminará en 2027, muy por detrás de los plazos inicialmente previstos. Además, señaló que restan otros trabajos pendientes además de estos dos grandes proyectos.
El presidente reclamó que el Ayuntamiento acelere los trabajos para dotar al estadio de unas instalaciones más dignas y funcionales en el menor tiempo posible. Asimismo, quiso aclarar con firmeza que el Racing no busca ningún beneficio económico derivado de la posible explotación comercial que vendría con la ampliación del estadio, y descartó que el club pretenda realizar un «pelotazo urbanístico».
Respecto al proyecto presentado por el Racing el 24 de octubre de 2024 para la reforma integral y ampliación del estadio —que supondría aumentar la capacidad en más de 4.000 asientos, con una inversión privada estimada en 68 millones de euros—, Higuera reconoció que es legítimo que la alcaldesa Gema Igual se tome el tiempo necesario para analizar con detalle la propuesta. No obstante, urgió a que ese análisis se haga cuanto antes, ya que le gustaría que se tomase la decisión «ayer en vez de mañana».
Por su parte, la alcaldesa reiteró que el Ayuntamiento está valorando la documentación y que, aunque no hay plazos concretos para anunciar su posicionamiento, cualquier decisión se comunicará de manera transparente, respetando la necesidad de maduración de un proyecto “que supone una idea de futuro para Santander y para la ciudad”. Igual señaló también que cuando venza el convenio actual en 2026, se negociará uno nuevo que dependerá de si el proyecto de ampliación llega a aprobarse, lo que modificaría las necesidades y prioridades en materia de obras.
En cuanto a las obras realizadas, el Ayuntamiento ha invertido ya en la renovación de los baños, las instalaciones eléctricas y otras reparaciones menores. La próxima gran intervención será la rehabilitación de la cubierta, cuyo contrato se licitó recientemente por un importe de 1,7 millones de euros, con un plazo de ejecución de 17 meses, y que se financiará de forma escalonada entre 2025 y 2027. Respecto a la accesibilidad, el proyecto contempla la construcción de ascensores y rampas, con la instalación de un ascensor y una rampa progresiva en una de las torres ya en fase de contratación, que permitirá contar con accesos adaptados en las cuatro esquinas del estadio.
El futuro del estadio y el desarrollo urbanístico de su entorno sigue siendo objeto de intenso debate. El Racing quiere avanzar con la colaboración del Ayuntamiento y el Gobierno de Cantabria para conseguir una modernización integral del estadio que satisfaga las necesidades del club, de la ciudad y de la comunidad, según expuso en proyectos previos.












