Las Mesas de Movilidad de Cantabria han registrado en el Parlamento autonómico una solicitud dirigida a todos los grupos políticos para poner en marcha, en el plazo máximo de un mes, una mesa o grupo de trabajo centrado en el transporte público por carretera. Su objetivo, según han explicado, es analizar la situación actual y establecer medidas que garanticen un servicio eficiente, accesible y de calidad en toda la comunidad.
El colectivo subraya que el transporte público por carretera constituye un servicio esencial para la cohesión social y territorial, especialmente en una comunidad con una población tan dispersa como la cántabra. Sin embargo, aseguran que durante los últimos años —y de forma más evidente desde la pandemia— se han agravado los problemas que afectan al funcionamiento de las líneas y a la calidad de los trayectos.
Conexiones reducidas y falta de frecuencias
Tanto en zonas rurales como en núcleos urbanos se han reducido las conexiones y, en algunos horarios, las plazas disponibles resultan insuficientes. Eso, añaden, dificulta el acceso a servicios básicos como la sanidad o la educación.
Entre los ejemplos recientes mencionan el caso de los estudiantes universitarios que han reunido más de 600 firmas en una plataforma digital para denunciar las deficiencias del servicio entre Torrelavega y Santander, con autobuses saturados, retrasos y el incumplimiento de paradas intermedias como Inmobiliaria, Barreda o Requejada. Reclaman más frecuencias, refuerzos en horas punta y la garantía de que todas las paradas funcionen correctamente.
Situaciones similares se repiten en la línea Laredo–Santander, donde jóvenes de Bárcena de Cicero afirman no poder llegar a clase a tiempo, o en Castro Urdiales, donde tanto el alumnado como la Plataforma de Pensionistas insisten en la necesidad de reforzar las conexiones con los hospitales de Laredo y Santander. También los vecinos de Ribamontán al Monte denuncian la ausencia de un servicio adecuado hacia su cabecera comarcal, Solares, o hacia la capital.
Concesiones caducadas y desigualdad territorial
Las Mesas de Movilidad alertan de que la actual red de concesiones autonómicas, algunas pendientes de renovación desde la década de los 90, no puede prolongarse más en el tiempo, pues repercute directamente en la movilidad ciudadana y agrava las diferencias entre municipios grandes y pequeños. Esta brecha, apuntan, termina provocando desigualdad y favoreciendo la despoblación.
Por ello, consideran imprescindible que el futuro mapa de transportes en Cantabria se diseñe con criterios de sostenibilidad, eficiencia y atención a las necesidades reales de la población. Proponen que este nuevo diseño, actualmente en estudio por la Universidad de Cantabria a petición de la Consejería de Fomento, se construya de manera participada y con la implicación de todos los actores.
Composición del grupo propuesto
El documento, registrado en la Cámara autonómica con el número 11993 en la madrugada del 11 de noviembre, plantea que el grupo o mesa de trabajo esté formado por representantes del Gobierno de Cantabria, de todos los partidos con representación parlamentaria, de la Federación de Municipios, de las organizaciones sindicales del transporte, de la patronal del sector, de la Universidad de Cantabria, así como de asociaciones de usuarios y plataformas ciudadanas.
El objetivo, concluyen, es evaluar con rigor la situación actual y proponer medidas concretas que aseguren el futuro de un transporte público por carretera accesible, seguro y de calidad para toda la ciudadanía cántabra.













