Jornada con sensaciones opuestas para los dos representantes cántabros en Segunda Federación. El Rayo Cantabria sufrió un golpe duro en el tiempo añadido, al caer 1-2 ante la Gimnástica Segoviana en un partido que parecía tener controlado, mientras que el UD Sámano rozó el triunfo en su visita al Burgos CF B, pero acabó sumando un empate a uno tras encajar en el último suspiro.
En las instalaciones Nando Yosu, el conjunto de Ezequiel Loza arrancó con autoridad, imponiendo su ritmo y generando peligro desde el inicio. El premio llegó pronto, con un gol de Izan Yurrieta tras una brillante acción individual que culminó junto al poste. El Rayo dominó y dispuso de varias oportunidades claras, pero un centro desviado de Pau Miguélez acabó propiciando el empate del cuadro segoviano antes del descanso.
Tras la reanudación, los verdiblancos mantuvieron la iniciativa y dispusieron de ocasiones en las botas de Cagigal, Calera o Márquez, sin encontrar el acierto necesario. Cuando el partido ya agonizaba, una acción confusa dentro del área terminó con el tanto visitante en el minuto 91, dejando a los locales sin recompensa pese a su superioridad durante buena parte del encuentro. “El equipo se vació; fue un resultado muy injusto”, lamentó Loza, que aún así se mostró orgulloso del trabajo.
Mejor suerte tuvo el Sámano, que obtuvo un valioso punto en la Ciudad Deportiva de Castañares tras medirse a un Burgos B con mucha presencia ofensiva. Los de Mario Albístegui resistieron en la primera mitad, igualando el ritmo de los locales, y se adelantaron tras el descanso gracias a una jugada desafortunada para el rival, cuando una rechace acabó dentro de la portería burgalesa.
El conjunto local reaccionó con empuje en los últimos minutos, logró el empate a través de Lucas Ricoy en el 90 y presionó hasta el final, pero la defensa sámaniega sostuvo un marcador que reflejó el gran esfuerzo defensivo del equipo cántabro. Un empate que sabe a poco, aunque refuerza la dinámica competitiva del grupo antes de recibir al próximo rival en el San Pedro.












